Cada uno de nosotros hemos sido elegidos por Dios para llegar a ser algo. ¿Estamos llevando el adecuado proceso para llegar a esa meta?
Dios ha tenido distintas formas de hablar con su pueblo a lo largo del tiempo. Aunque ahora difícilmente veamos milagros como en el antiguo Israel, seguimos siendo parte de uno al ser llamados y perfeccionados para formar parte de su pueblo.
La labor que el Eterno se encuentra realizando en nosotros, requiere de nuestra disposición para ser moldeados y forjados hasta la perfección.
¿A qué se refiere la Biblia al hablar del Cuerpo de Cristo? ¿Cuál es la función o papel de esto en nuestras vidas?
Dios ha puesto frente a nosotros su perfecto plan de salvación; nos ha dado el entendimiento suficiente para vislumbrar la grandeza de su misericordia y su amor por la humanidad. ¿Haremos caso a ello?
¿Cuál es el proceso de salvación personal que Dios tiene para usted?
La ceremonia del bautismo y la imposición de manos, nos abre una vía de comunicación directa con Dios a través de su Espíritu. ¡Hagamos uso de él para crecer espiritualmente, para ser lo que Dios espera de nosotros!
Nuestro Padre, en su amor, nos ha revelado lo que ocurrirá en el futuro. Esto nos da ventaja para prever las consecuencias de nuestras acciones ¡no obremos para obtener algo en este tiempo, sino para el futuro!
Uno de los más grandes retos de nuestras vidas, es desarrollar el caracter Santo y justo que Dios espera de nosotros. ¿Cómo lograrlo si no con el poder del Espíritu Santo? ¡Que las promesas que Dios nos ha hecho, fortalezcan nuestra fe!