La capacidad de asombro es algo que va diluyéndose con el paso de los años. Tristemente no solo la capacidad de asombro positivo, sino también la de asombrarse por el deterioro del mundo. Mensaje entregado el 11 de agosto de 2018.
La Iglesia ha pasado un largo tránsito desde los tiempos de Jesucristo hasta la fecha. En este camino se ha topado con obstáculos de todo tipo que no han hecho sino revelar el temple y el crecimiento de sus miembros. De modo que si la Gran Tribulación será nuestra última prueba, ¿cuánta fuerza requeriremos para no perder nuestro enfoque?
El gradual cambio que el mundo sufre nos mantiene en un peligroso letargo, al no advertir los riesgosos tiempos en los que nos encontramos. ¡Mantengámonos alerta, usando los instrumentos espirituales que Dios nos ha provisto!
Recordemos nuestras obligaciones a cumplir como siervos de Dios.