Para todo cristiano es necesario evaluarse a sí mismo para poder mejorar. Muchos personajes bíblicos han realizado este ejercicio, ¡Aprendamos de ellos!
Debemos impermeabilizar nuestras vidas con el Espíritu Santo para poder estar protegidos ante los eventos que se avecinan.
Busquemos la paz con nuestro prójimo, con la ayuda de Dios.