El relato del evangelio en el que Pedro niega a Jesucristo tres veces es uno de los momentos más dramáticos de toda la Biblia. Los pensamientos que Pedro debió haber tenido en ese momento sobre sí mismo y sobre sus deficiencias, son algo en lo que debemos pensar mientras nos preparamos para la Pascua.
Nos estamos acercando a la Pascua, una noche muy solemne que conmemora la muerte y el sufrimiento de Jesucristo como el Cordero Pascual y como Salvador de ustedes y mío. Como preparación a esto, comenzaré una serie llamada “¿Podrías negar a Cristo?”. Creo que es una respuesta que cada uno de nosotros debe examinar personalmente y al observar lo que las Escrituras nos dicen sobre el papel central de Jesucristo en el plan de salvación de Dios. Y creo que todos sabemos que la noche en que Cristo fue traicionado y arrestado, Pedro, que tuvo un papel único, una especie de liderazgo entre los demás apóstoles, llegó a un momento en el que se vio a sí mismo de una manera que nunca antes había hecho. Antes, Jesús había dicho que Pedro lo negaría a Él – a Cristo – tres veces, y Pedro negó que eso pudiera suceder. Pensó que estaba por encima de cualquier cosa así. Pero la noche en que Cristo fue arrestado, y mientras Pedro lo seguía hacia los lugares a los que Cristo fue llevado esa noche, encontramos en los relatos de los evangelios… que Pedro realmente hizo eso.
En realidad, Lucas 22:54 es el relato que lo presenta de una manera muy conmovedora, comenzando en los versículos 54 al 62 (Lucas 22:54-62). “Y prendiéndole”, es decir, a Cristo, “le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos.”, observando lo que estaba sucediendo. Y “Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos. Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo: También este estaba con él”. Ella reconoció a Pedro como uno de los discípulos. Pero, versículo 57, “él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco.”. Esa es la primera negación, versículo 57.
“Un poco después, viéndole otro, dijo: Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy”. Esa es la negación número 2.
Versículo 59, “Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también este estaba con él, porque es galileo.”, es decir, Pedro, y lo era. “Y Pedro dijo: Hombre, n o sé lo que dices”. Esa es la número tres. “Y en seguida”, nos dice la Escritura, “mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente”.
Es uno de los momentos más dramáticos de todos los evangelios, en realidad, de toda la Biblia, donde Pedro negó a Cristo tres veces y en esa tercera vez, el Señor se volvió y miró a través del patio, a los ojos de Pedro, y Pedro, literalmente, esencialmente, se derritió ante Su Señor. Y se fue amargamente.
Los pensamientos que deben haber pasado por él en ese momento sobre sí mismo y sobre sus deficiencias son algo en lo que debemos pensar mientras nos preparamos para la Pascua y recordamos el sufrimiento y la muerte de Jesucristo. Únase a nosotros en la próxima entrega de esta serie, donde hablaremos más sobre la pregunta: “¿Podrías negar a Cristo?”.
Eso es BT Daily. Hasta la próxima.
Darris McNeely trabaja en la oficina central de la Iglesia de Dios Unida en Cincinnati, Ohio. Él y su esposa, Debbie, han servido en el ministerio por más de 43 años. Tienen dos hijos, ambos casados, y cuatro nietos. Darris es el Productor Asociado de Medios de Comunicación de la iglesia y es uno de los presentadores del programa de televisión Beyond Today. También es un profesor en el Centro Biblico Ambassador donde enseña las clases sobre Hechos, Creencias Fundamentales, y Noticias del Mundo y Profecía. Le gusta la caza, los viajes, la lectura, y pasar tiempo con sus nietos.