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Colegio Bíblico en Santiago, Chile
Dios le ha dado a su Iglesia una bendición enorme: la posibilidad de seguir aprendiendo de su Palabra, semana tras semana. Y no se trata solo de acumular datos o versículos memorizados, sino de dejar que ese conocimiento nos vaya cambiando por dentro.
Eso fue el Colegio Bíblico realizado en Santiago de Chile, del 29 de junio al 3 de julio de 2026, con un promedio de 65 personas por día. En cada clase vimos que el objetivo no era simplemente saber más, sino dejar que Dios fuera transformando nuestra mente y nuestro carácter. Como escribió el apóstol Pedro: “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 3:18).
Fue una semana intensa: desayuno a las 7:30 de la mañana, clases desde las 9:00, tres en la mañana y tres en la tarde, de 50 minutos cada una. Tuvimos el privilegio de aprender codo a codo con hermanos de Guatemala, Colombia, Bolivia, Perú, Argentina, Estados Unidos y Chile: un buen recordatorio de que, aunque vivimos en países distintos, todos somos parte de la misma familia espiritual.
También hubo alimento físico, y de sobra. Cada comida reflejó el cariño y el espíritu de servicio de quienes trabajaron sin parar para atendernos, y cada momento en la mesa se convirtió en una oportunidad más para conversar y fortalecer las amistades.
El miércoles por la tarde recorrimos en bus algunos de los lugares más representativos de Santiago junto a nuestros hermanos extranjeros: la Plaza de Armas, el Palacio de La Moneda, la Torre Costanera y el cerro San Cristóbal, donde subimos en teleférico y bajamos en funicular. Hizo bastante frío —algo que sintieron especialmente quienes venían de países más cálidos—, pero valió la pena contemplar desde lo alto la postal de Santiago con la cordillera de los Andes de fondo. El paseo fue una muestra más de que la Iglesia de Dios no conoce fronteras, idiomas ni culturas.
El viernes 3 de julio cerramos con una sesión de preguntas y respuestas. Y ahora viene, quizás, la parte más importante: vivir lo aprendido. Como dice Santiago: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores” (Santiago 1:22).
Al servicio del sábado 4 de julio nos congregamos 96 personas. Los mensajes estuvieron a cargo de los Sres. Ben Light y Steve Myers, y por la tarde el Sr. Mario Seiglie dirigió un estudio bíblico.
Agradecemos de todo corazón a los expositores, al equipo organizador y a cada hermano que sirvió en la cocina, el transporte, la logística y la atención de los visitantes. Nuestro corazón quedó lleno de gratitud, sobre todo porque una vez más pudimos comprobar que Dios sigue guiando y bendiciendo a su Iglesia.
Es nuestro deseo que el fruto de este Colegio Bíblico permanezca en nosotros, y que Dios nos siga concediendo crecer “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios” (Efesios 4:13), preparándonos para el glorioso Reino que pronto establecerá sobre la Tierra.
¡Gracias a Dios por un Colegio Bíblico inolvidable!
Clubes para varones y damas en México
Una de las actividades que más ha contribuido al desarrollo de los hermanos y hermanas de la Iglesia en México ha sido el Club de Oratoria y el Club de Damas.
A lo largo de los años, estos clubes se han ido adaptando para beneficiar a todos los participantes. Durante la pandemia, por ejemplo, trasladamos las sesiones a un formato exclusivamente en línea, lo que permitió incluir a muchos varones y damas que nunca antes habían participado. Concluida la emergencia sanitaria, reanudamos las reuniones desde la capital, sin dejar de lado a los entusiastas participantes de otros estados y del extranjero.
El 20 de junio de 2026 iniciamos la temporada XI, manteniendo la esencia de siempre pero con cambios significativos en su organización. Por primera vez, Tabasco asumió la responsabilidad de dirigir el Club de Oratoria en formato híbrido —presencial y remoto—, mientras que en la capital se realizó de manera totalmente presencial. Las damas, por su parte, organizaron su reunión en línea y en persona en ambas ciudades.
Fue, sin duda, un inicio exitoso que marcará un hito en la historia de los clubes en México.
Gracias a todos los que participaron. Y a quienes no pudieron hacerlo por alguna razón, les dejamos las puertas abiertas para que disfruten de esta hermosa oportunidad.