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#062 - Levítico 1-7: "Los cinco tipos de sacrificios"

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#062 - Levítico 1-7

"Los cinco tipos de sacrificios"

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Ha pasado cerca de un año desde que Israel salió de Egipto. El Tabernáculo es levantado en el primer día del primer mes del segundo año (Éxodo 40:17 Éxodo 40:17Así, en el día primero del primer mes, en el segundo año, el tabernáculo fue erigido.
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). En ese memorable día, la nube resplandeciente que envolvía al Verbo entraba por primera vez en un tabernáculo para hacer su morada con los hombres. Desde luego que habrá muchas veces que Dios tendrá que apartarse del hombre debido al pecado, pero al final de su Plan de Salvación vendrá el triunfo y la morada se hará definitiva: «Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo… dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos» (Apocalipsis 21:3 Apocalipsis 21:3Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
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).

El Tabernáculo está listo; los sacerdotes están listos; ahora sólo falta definir sus funciones. El papel fundamental del sacerdote es representar al pueblo de Israel ante Dios. Esto es necesario porque el hombre pecaminoso no puede presentarse directamente ante el Dios Santo. «Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios que nunca pueden quitar los pecados» (Hebreos 10:11 Hebreos 10:11Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;
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). Los sacrificios eran una forma de recordar al pueblo de sus pecados y hacer una reconciliación física con Dios.

El sistema de los sacrificios es también una forma de comprobar el origen en común que tuvo la humanidad después de su expulsión de Edén y de la sociedad actual que se remonta después del Diluvio. Como se ha visto que los hombres tenían un vago concepto del Dios Creador, de sus leyes y de la lengua original, también lo vemos en los distintos sistemas de sacrificios de las sociedades antiguas.

«La arqueología y la historia han demostrado la universalidad del sacrificio en las religiones humanas desde los tiempos más remotos. Los sacrificios bíblicos muestran una similitud y una marcada diferencia con el rito de los sacrificios de los cananeos, los babilonios, los egipcios, los griegos y los árabes. Existe suficiente parecido para mostrar un origen común cuando Dios le entregó al hombre sus instrucciones después del pecado en Edén (Génesis 4:3-5 Génesis 4:3-5 3 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. 4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; 5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.
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). Pero según el hombre se fue corrompiendo, esta fuente original se distorsionó como muestran los sistemas de sacrificios (que llegaron hasta a tener sacrificios humanos) en los vecinos politeístas de Israel. Mientras que los registros antiguos de los sumerios, babilonios, hititas, egipcios y amonitas muestran similitudes con el sistema de Israel, las tablas religiosas descubiertas en Ras Shamra muestran no sólo el parecido sino las diferencias que hay entre el sistema de los cananeos y de Israel» (Manual Bíblico, Unger, p. 107).

Ahora, volviendo al sistema de Israel, tal como las vestimentas de los sacerdotes representaban distintas facetas del sacerdocio de Jesucristo así también veremos que los sacrificios simbolizan diferentes matices del sacrificio de Cristo y de las ofrendas de los miembros.

Hay cinco clases de sacrificios que debemos notar cuidadosamente. Veremos que el significado espiritual de cada uno de ellos está explicado en el Nuevo Testamento. Por eso el pueblo judío al rechazar a Jesucristo y el Nuevo Testamento, no entiende hasta hoy día el sentido espiritual de los sacrificios.

Todos vienen en orden especial. Los primeros tres son ofrendas gratas a Dios y no tienen que ver con el pecado. Las últimas dos son por los pecados y no son «de olor grato» a Dios. Recuerden que todos los sacrificios en Levítico son simbólicos de Cristo y de la Iglesia.

EL HOLOCAUSTO, LA OFRENDA DE GRANO Y LA OFRENDA DE PAZ (Levítico 1-3)

Los primeros tres tipos de sacrificio son muy parecidos y se hacen «cuando alguno de entre vosotros ofrece ofrenda al Eterno… y será aceptado para expiación suya» (Levítico 1:24 Levítico 1:24
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). La palabra «expiación» aquí significa «satisfacción», pues este sacrificio no tiene nada que ver con el pecado. Noten que son de «olor grato para el Eterno» (Levítico 1:9 Levítico 1:9y lavará con agua los intestinos y las piernas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.
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) lo que no es el sacrificio por el pecado.

Había tres clases de animales que se podían usar – el becerro (vacuno), la oveja o cabra (ovino), y la tórtola o el palomino (ave). Todo dependía del estado económico, «porqué si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene» (2do Corintios 8:11 2do Corintios 8:11Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis.
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). Este es el principio básico en toda la Biblia sobre las ofrendas a Dios. En otro pasaje dice Dios: «Y si no tuviere lo suficiente para un cordero, traerá al Eterno… dos tórtolas o dos palominos… mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas, o dos palominos… traerá… flor de harina» (Levítico 5:7-11 Levítico 5:7-11 7 Y si no tuviere lo suficiente para un cordero, traerá a Jehová en expiación por su pecado que cometió, dos tórtolas o dos palominos, el uno para expiación, y el otro para holocausto. 8 Y los traerá al sacerdote, el cual ofrecerá primero el que es para expiación; y le arrancará de su cuello la cabeza, mas no la separará por completo. 9 Y rociará de la sangre de la expiación sobre la pared del altar; y lo que sobrare de la sangre lo exprimirá al pie del altar; es expiación. 10 Y del otro hará holocausto conforme al rito; así el sacerdote hará expiación por el pecado de aquel que lo cometió, y será perdonado. 11 Mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas, o dos palominos, el que pecó traerá como ofrenda la décima parte de un efa de flor de harina para expiación. No pondrá sobre ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación.
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).

Recuerden el principio, «cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre» (2do Corintios 9:7 2do Corintios 9:7Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
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). Cuando uno le entrega una ofrenda a Dios, él mira el corazón de la persona y sabe si lo hace con gratitud o en forma renuente. Fue la diferencia entre la ofrenda de Abel y la de Caín. Uno lo hizo de corazón y en estado de obediencia – el otro de malas ganas y en estado de rebeldía a la ley de Dios. «No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las          de su hermano justas” (1ra Juan 3:12 1ra Juan 3:12No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.
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, vea también Hebreos 11:4 Hebreos 11:4Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.
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).

Así mismo cuando entregamos una ofrenda a Dios, o bien en los Días Santos (vea Levítico 23 y Deuteronomio 16:16 Deuteronomio 16:16Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías;
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) o por alguna bendición que hemos recibido de “ser agradecidos” (Colosenses 3:15 Colosenses 3:15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
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) y compartir ese grato momento con Dios. Quizás al no hacerlo sea una razón de no recibir muchas bendiciones en la vida.

Las ofrendas de gratitud varían desde las dos blancas de la viuda en Marcos 12:42 Marcos 12:42Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante.
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(equivale a centavos de dólar) hasta la inmensa ofrenda de David: «yo guardo de mi tesoro particular oro y plata que, además de todas las cosas que he preparado para la casa del santuario, he dado para la casa de mi Dios: tres mil talentos de oro, de oro de Ofir, y siete mil talentos de plata refinada» (1ra Crónicas 29:3-4 1ra Crónicas 29:3-4 3 Además de esto, por cuanto tengo mi afecto en la casa de mi Dios, yo guardo en mi tesoro particular oro y plata que, además de todas las cosas que he preparado para la casa del santuario, he dado para la casa de mi Dios: 4 tres mil talentos de oro, de oro de Ofir, y siete mil talentos de plata refinada para cubrir las paredes de las casas;
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). Esto equivale hoy día (diciembre, 2018) – a $4,092,525,800 dólares por el oro y $112,240,640 por la plata – más de $4,204,766,440 de dólares. ¡Qué gran ofrenda voluntaria hizo David!

Las diferencias fundamentales entre la ofrenda del holocausto, del grano y la de paz son que en el primero es consumido todo el animal. En el segundo es quemada una parte y el resto lo comen los sacerdotes. En el tercer caso, una parte era quemada, una parte para los sacerdotes y la otra para la persona que ofrecía el sacrificio.

Esto es importante por la explicación espiritual que encontramos en el Nuevo Testamento. En cuanto al holocausto, ésta era una ofrenda entera ante Dios. Representa primero la entrega completa al servicio de Dios. Cristo fue el ejemplo perfecto: «Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra» y recalca: «Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió» (Juan 4:34 Juan 4:34Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
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y Juan 6:38 Juan 6:38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
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).

Recuerden que esta primera ofrenda era de libre entrega, sin relación con el pecado. Cristo no se ofreció parcialmente a Dios sino se entregó por completo a Dios: «Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz» (Filipenses 2:8 Filipenses 2:8y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
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).

Bajo esta luz, aún el equivalente de $4,204,766,440 de dólares que David ofreció parecen insignificantes.  Todo el sacrificio del holocausto era entregado en fuego a Dios como “olor grato”.  Así lo hizo Cristo con su vida: “y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi hijo amado; en ti tengo complacencia” (Lucas 3:22 Lucas 3:22y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.
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). Así debemos imitar a Cristo, aunque sea en forma imperfecta. «Sed, pues, imitadores de Dios, como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante» (Efesios 5:2 Efesios 5:2Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a símismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
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).

Es el sentido del Primer Gran Mandamiento: «y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas» (Marcos 12:30 Marcos 12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
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). Una vez bautizados debemos presentar nuestros cuerpos «en sacrificio vivo (un holocausto), santo, agradable a Dios (es olor grato) que es vuestro culto racional (en el griego, «lógico deber)» (Romanos 12:1 Romanos 12:1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
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). Hemos de ser «edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo (1ra Pedro 2:5 1ra Pedro 2:5vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
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).

Aún en el Antiguo Testamento, ya se entendía el simbolismo de esta primera ofrenda. «¿Con qué me presentaré ante el Eterno y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos con becerros de un año? ¿Se agradará el Eterno de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión… por el pecado de mi alma? Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide el Eterno de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios» (Miqueas 6:6-8 Miqueas 6:6-8 6 ¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? 7 ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? 8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
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). Este es el significado del primer sacrificio.

El segundo sacrificio, la ofrenda de grano, era diferente por ser una ofrenda parcial, compartida por Dios y los sacerdotes. Ahora no es la entrega de uno mismo a Dios lo que se ve sino los frutos o las acciones de uno ante Dios, por eso era de grano. Ante Dios y Cristo, nuestros frutos del espíritu santo son gratos. Respecto a las ofrendas de los miembros, Pablo dice: «No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto agradable a Dios» (Filipenses 4:17-18 Filipenses 4:17-18 17 No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. 18 Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios.
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).

La tercera ofrenda grata era la de paz que se compartía entre Dios, el sacerdote y la persona (Levítico 3; Levítico 7:11-20 Levítico 7:11-20 11 Y esta es la ley del sacrificio de paz que se ofrecerá a Jehová: 12 Si se ofreciere en acción de gracias, ofrecerá por sacrificio de acción de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite. 13 Con tortas de pan leudo presentará su ofrenda en el sacrificio de acciones de gracias de paz. 14 Y de toda la ofrenda presentará una parte por ofrenda elevada a Jehová, y será del sacerdote que rociare la sangre de los sacrificios de paz. 15 Y la carne del sacrificio de paz en acción de gracias se comerá en el día que fuere ofrecida; no dejarán de ella nada para otro día. 16 Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, o voluntario, será comido en el día que ofreciere su sacrificio, y lo que de él quedare, lo comerán al día siguiente; 17 y lo que quedare de la carne del sacrificio hasta el tercer día, será quemado en el fuego. 18 Si se comiere de la carne del sacrificio de paz al tercer día, el que lo ofreciere no será acepto, ni le será contado; abominación será, y la persona que de él comiere llevará su pecado. 19 Y la carne que tocare alguna cosa inmunda, no se comerá; al fuego será quemada. Toda persona limpia podrá comer la carne; 20 pero la persona que comiere la carne del sacrificio de paz, el cual es de Jehová, estando inmunda, aquella persona será cortada de entre su pueblo.
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). Aquí tenemos otro significado – el de la comunión en paz con Dios y Cristo. «Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo» (Romanos 5:1 Romanos 5:1Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
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). Además, nuestras oraciones son ofrendas gratas cuando tenemos comunión con Dios y Cristo. «Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús» (Filipenses 4:7 Filipenses 4:7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
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).

Cuando oramos con amor y gratitud, es como dar una ofrenda de paz. «Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre» (Hebreos 13:15 Hebreos 13:15Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.
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). Además, aún más claro se manifiesta aquí: «lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre., y con su Hijo Jesucristo» (1ra Juan 1:3 1ra Juan 1:3lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
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).

CUARTO Y QUINTO TIPO DE SACRIFICIOS

El cuarto y quinto tipo de sacrificios eran completamente diferentes a los primeros tres. No eran para ofrecer la vida, las acciones o la comunión con Dios sino para pedir perdón por los pecados.

El cuarto sacrificio era por pecar al quebrantar uno de los mandamientos de Dios (Levítico 4:2-35 Levítico 4:2-35 2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de Jehová sobre cosas que no se han de hacer, e hiciere alguna de ellas; 3 si el sacerdote ungido pecare según el pecado del pueblo, ofrecerá a Jehová, por su pecado que habrá cometido, un becerro sin defecto para expiación. 4 Traerá el becerro a la puerta del tabernáculo de reunión delante de Jehová, y pondrá su mano sobre la cabeza del becerro, y lo degollará delante de Jehová. 5 Y el sacerdote ungido tomará de la sangre del becerro, y la traerá al tabernáculo de reunión; 6 y mojará el sacerdote su dedo en la sangre, y rociará de aquella sangre siete veces delante de Jehová, hacia el velo del santuario. 7 Y el sacerdote pondrá de esa sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático, que está en el tabernáculo de reunión delante de Jehová; y echará el resto de la sangre del becerro al pie del altar del holocausto, que está a la puerta del tabernáculo de reunión. 8 Y tomará del becerro para la expiación toda su grosura, la que cubre los intestinos, y la que está sobre las entrañas, 9 los dos riñones, la grosura que está sobre ellos, y la que está sobre los ijares; y con los riñones quitará la grosura de sobre el hígado, 10 de la manera que se quita del buey del sacrificio de paz; y el sacerdote la hará arder sobre el altar del holocausto. 11 Y la piel del becerro, y toda su carne, con su cabeza, sus piernas, sus intestinos y su estiércol, 12 en fin, todo el becerro sacará fuera del campamento a un lugar limpio, donde se echan las cenizas, y lo quemará al fuego sobre la leña; en donde se echan las cenizas será quemado. 13 Si toda la congregación de Israel hubiere errado, y el yerro estuviere oculto a los ojos del pueblo, y hubieren hecho algo contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, y fueren culpables; 14 luego que llegue a ser conocido el pecado que cometieren, la congregación ofrecerá un becerro por expiación, y lo traerán delante del tabernáculo de reunión. 15 Y los ancianos de la congregación pondrán sus manos sobre la cabeza del becerro delante de Jehová, y en presencia de Jehová degollarán aquel becerro. 16 Y el sacerdote ungido meterá de la sangre del becerro en el tabernáculo de reunión, 17 y mojará el sacerdote su dedo en la misma sangre, y rociará siete veces delante de Jehová hacia el velo. 18 Y de aquella sangre pondrá sobre los cuernos del altar que está delante de Jehová en el tabernáculo de reunión, y derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto, que está a la puerta del tabernáculo de reunión. 19 Y le quitará toda la grosura y la hará arder sobre el altar. 20 Y hará de aquel becerro como hizo con el becerro de la expiación; lo mismo hará de él; así hará el sacerdote expiación por ellos, y obtendrán perdón. 21 Y sacará el becerro fuera del campamento, y lo quemará como quemó el primer becerro; expiación es por la congregación. 22 Cuando pecare un jefe, e hiciere por yerro algo contra alguno de todos los mandamientos de Jehová su Dios sobre cosas que no se han de hacer, y pecare; 23 luego que conociere su pecado que cometió, presentará por su ofrenda un macho cabrío sin defecto. 24 Y pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío, y lo degollará en el lugar donde se degüella el holocausto, delante de Jehová; es expiación. 25 Y con su dedo el sacerdote tomará de la sangre de la expiación, y la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto, 26 y quemará toda su grosura sobre el altar, como la grosura del sacrificio de paz; así el sacerdote hará por él la expiación de su pecado, y tendrá perdón. 27 Si alguna persona del pueblo pecare por yerro, haciendo algo contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, y delinquiere; 28 luego que conociere su pecado que cometió, traerá por su ofrenda una cabra, una cabra sin defecto, por su pecado que cometió. 29 Y pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de la expiación, y la degollará en el lugar del holocausto. 30 Luego con su dedo el sacerdote tomará de la sangre, y la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramará el resto de la sangre al pie del altar. 31 Y le quitará toda su grosura, de la manera que fue quitada la grosura del sacrificio de paz; y el sacerdote la hará arder sobre el altar en olor grato a Jehová; así hará el sacerdote expiación por él, y será perdonado. 32 Y si por su ofrenda por el pecado trajere cordero, hembra sin defecto traerá. 33 Y pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de expiación, y la degollará por expiación en el lugar donde se degüella el holocausto. 34 Después con su dedo el sacerdote tomará de la sangre de la expiación, y la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramará el resto de la sangre al pie del altar. 35 Y le quitará toda su grosura, como fue quitada la grosura del sacrificio de paz, y el sacerdote la hará arder en el altar sobre la ofrenda encendida a Jehová; y le hará el sacerdote expiación de su pecado que habrá cometido, y será perdonado.
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). Este sacrificio no era de «olor grato ante Dios». Su carne debía ser quemada no en el santo altar sino afuera del campamento, sobre la tierra. Era algo «inmundo», pues representaba el pecado. Esta ofrenda era por nuestra naturaleza pecaminosa y debía ser quemada completamente. Tenía que ser un animal sin mancha o si la persona era demasiada pobre, flor de harina sin levadura (Levítico 5:11 Levítico 5:11Mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas, o dos palominos, el que pecó traerá como ofrenda la décima parte de un efa de flor de harina para expiación. No pondrá sobre ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación.
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).

Desde luego, que Cristo también cumple cabalmente con este cuarto sacrificio. Juan el Bautista dijo, «He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Juan 1:29 Juan 1:29El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
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). También, «Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos, justicia de Dios en él» (2do Corintios 5:21 2do Corintios 5:21Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
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). Cristo, «…habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas» (Hebreos 1:3 Hebreos 1:3el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
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).

Con el fin de perfeccionar este cuadro nos dice: «Porque los cuerpos de aquellos animales cuya sangre a causa del pecado es introducida en el santuario por el sumo sacerdote, son quemados fuera del campamento. Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre padeció fuera del campamento» (Hebreos 13:11-12 Hebreos 13:11-12 11 Porque los cuerpos de aquellos animales cuya sangre a causa del pecado es introducida en el santuario por el sumo sacerdote, son quemados fuera del campamento. 12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
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). Cristo fue ofrecido «una sola vez para llevar los pecados de muchos y… no hay más ofrenda por el pecado» (Hebreos 9:28 Hebreos 9:28así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
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; Hebreos 10:18 Hebreos 10:18Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.
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). Por eso es una blasfemia esto de estar ofreciendo continuamente el «sacrificio de la misa» vez tras vez. «Por consiguiente, cuando el sacerdote lo ofrece, se cree que está realmente sacrificando a Cristo de nuevo… cada misa es la continuación del mismo sacrificio (de la cruz)… y esto lo hacen cerca de 100,000 veces al día alrededor del mundo» (Babilonia Misterio Religioso, Woodrow, p. 196).

El quinto tipo de sacrificio era por una falta contra otra persona (Levítico 6:1-7 Levítico 6:1-7 1 Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2 Cuando una persona pecare e hiciere prevaricación contra Jehová, y negare a su prójimo lo encomendado o dejado en su mano, o bien robare o calumniare a su prójimo, 3 o habiendo hallado lo perdido después lo negare, y jurare en falso; en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre, 4 entonces, habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló, 5 o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte, en el día de su expiación. 6 Y para expiación de su culpa traerá a Jehová un carnero sin defecto de los rebaños, conforme a tu estimación, y lo dará al sacerdote para la expiación. 7 Y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, y obtendrá perdón de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender.
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). En este caso el culpable debía presentar un carnero sin defecto y «restituirá por entero y… añadirá a ello la quinta parte» (Levítico 6:5 Levítico 6:5o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte, en el día de su expiación.
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). Este tipo de falta no es tanto por nuestra naturaleza errada sino por las acciones concretas, principalmente contra el prójimo.

En resumen, la ley sobre estos sacrificios es llamada «la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, (y) nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan» (Hebreos 10:1 Hebreos 10:1Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.
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).

Estos sacrificios apuntaban al sacrificio de Jesucristo. «Entonces, ¿para qué sirve la ley (los ritos y sacrificios)? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa» (Gálatas 3:19 Gálatas 3:19Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.
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). Además, «sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales… pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto establecido sobre mejores promesas» (Hebreos 8:5-6 Hebreos 8:5-6 5 los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte. 6 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.
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). Aquí lo último se refiere al nuevo pacto que hemos entrado: un mejor sacerdocio, un mejor sacrificio y una mejor promesa, es decir, tener el verdadero perdón por Cristo, buscar la meta de la vida eterna y entrar en el Reino de Dios.

Ahora veamos la aplicación práctica de todo esto. Mediante nuestras oraciones, debemos tomar en cuenta estos cinco tipos de sacrificios ante Dios como en Lc 11:24. En el primero, el holocausto, es una manera de acordarnos en nuestras oraciones de entregarnos por completo a Dios. Cuando comenzamos con la primera categoría, «Padre nuestro… venga tu reino» en efecto, estamos reconociendo que le pertenecemos por entero y que somos ya ciudadanos de ese reino y Dios nuestro soberano. En el segundo sacrificio, el de los frutos del grano, le decimos, «Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra», nuestros frutos o acciones están dirigidas a cumplir con la voluntad de Dios. En el tercer sacrificio, el de la paz, estamos comunicándole a Dios nuestro deseo de estar en paz con él. Así le podemos pedir con confianza: «El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy». El cuarto sacrificio es por el pecado y debemos decirle: «perdónanos nuestros pecados». El quinto sacrificio es por las faltas o pecados que le cometemos a otros y nos recuerda a perdonar también: «porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal (para no pecar contra Dios o el hombre)».

Recuerden también que, en el Milenio, volverán a haber los mismos sacrificios aquí tratados (Ezequiel 43-46). La diferencia es que estos sacrificios apuntan hacia atrás, al tiempo que Cristo se sacrificó por nosotros. Es la misma idea de porqué celebramos la Pascua cada año «en memoria de la muerte del Señor». Será para las naciones inconversas «un ayo para llevar(los) a Cristo» (Gálatas 3:24 Gálatas 3:24De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
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) y para nosotros, un recuerdo o sombra de lo que Cristo ha hecho por nosotros (Hebreos 10:1 Hebreos 10:1Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.
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).

En la imagen principal, tenemos un gráfico de todos los sacrificios y sus simbolismos: