Del imperio al exilio

Del imperio al exilio

Pero acontecerá, si no oyeres la voz del Eterno tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán . (Deuteronomio 28:15 Deuteronomio 28:15Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.
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).

Dios deseaba que Israel fuese una nación ejemplar, pero ello conllevaba grandes responsabilidades. Él no iba a permitir que la nación que había creado para ser un modelo de rectitud ante el mundo escapara de las consecuencias de abandonar sus caminos y se degradara al nivel de las naciones que la rodeaban.

Antes de que los israelitas entraran en la Tierra Prometida, Dios les había advertido específicamente que no hicieran alianzas con ninguna nación que adorase dioses falsos: “ No harás alianza con ellos, ni con sus dioses … no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo” (Éxodo 23:32-33 Éxodo 23:32-33 32 No harás alianza con ellos, ni con sus dioses. 33 En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo.
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).

Por las mismas razones, él les dijo que no se casaran con gente de las naciones vecinas: “Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo. Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor del Eterno se encenderá sobre vosotros, y te destruirá pronto” (Deuteronomio 7:3-4 Deuteronomio 7:3-4 3 Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo. 4 Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá pronto.
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).

Sin embargo, Salomón ignoró ambas advertencias. Primero hizo un tratado con el faraón de Egipto, el cual selló aceptando casarse con su hija (1ra Reyes 3:1 1ra Reyes 3:1Salomón hizo parentesco con Faraón rey de Egipto, pues tomó la hija de Faraón, y la trajo a la ciudad de David, entre tanto que acababa de edificar su casa, y la casa de Jehová, y los muros de Jerusalén alrededor.
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). Además, “hubo paz entre Hiram [el rey de Tiro] y Salomón, e hicieron pacto entre ambos ” (1ra Reyes 5:12 1ra Reyes 5:12Jehová, pues, dio a Salomón sabiduría como le había dicho; y hubo paz entre Hiram y Salomón, e hicieron pacto entre ambos.
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).

Al comienzo de su reinado, Salomón amaba a Dios y simplemente se dedicó a seguir los pasos de su padre David. Durante aquel tiempo, Dios se le apareció en un sueño y le dijo: “Pide lo que quieras que yo te dé” (1ra Reyes 3:5 1ra Reyes 3:5Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé.
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).

Salomón escogió sabiamente en su sueño. Le pidió a Dios un “corazón entendido” para poder cumplir adecuadamente su responsabilidad de monarca y juzgar a su pueblo de manera justa. Mediante aquel sueño, Salomón se dio cuenta de que Dios se había complacido de su actitud humilde y generosa. Dios entonces le prometió darle no solamente lo que le había pedido sino también riquezas, honor y larga vida, siempre y cuando Salomón continuara viviendo según los términos del pacto de Dios con Israel.

Poco después de que Salomón completó y dedicó el templo, Dios se le apareció nuevamente en un sueño: “Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días” (1ra Reyes 9:3 1ra Reyes 9:3Y le dijo Jehová: Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días.
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).

Luego, Dios le prometió condicionalmente a Salomón establecer para siempre el trono de su dinastía sobre el pueblo de Israel que vivía en la Tierra Prometida. No obstante, le explicó también cuáles serían las consecuencias en caso de que dejase de seguirlo con integridad: “Pero si ustedes o sus hijos dejan de cumplir los mandamientos y decretos que les he dado, y se apartan de mí para servir y adorar a otros dioses, yo arrancaré a Israel de la tierra que le he dado y repudiaré el templo que he consagrado en mi honor. Entonces Israel será el hazmerreír de todos los pueblos” (vv. 6-7, NVI).

La nación se corrompe por el ejemplo de Salomón

Dios no solo condenaba que un rey de Israel se casara con paganas, sino que específicamente les prohibió que tomaran “para sí muchas mujeres”, como era costumbre entre los gobernadores gentiles (Deuteronomio 17:17 Deuteronomio 17:17Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.
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). Sin embargo, Salomón cometió este error fatal.

“Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; gentes de las cuales el Eterno había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor” (1ra Reyes 11:1-2 1ra Reyes 11:1-2 1 Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; 2 gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor.
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).

“Pero si ustedes o sus hijos dejan de cumplir los mandamientos y decretos que les he dado, y se apartan de mí para servir y adorar a otros dioses, yo arrancaré a Israel de la tierra que le he dado y repudiaré el templo que he consagrado en mi honor. Entonces Israel será el hazmerreír de todos los pueblos …”

“Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos … Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas … Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón. Así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.

“Y se enojó el Eterno contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado del Eterno Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses ajenos; mas él no guardó lo que le mandó el Eterno. Y dijo el Eterno a Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino, y lo entregaré a tu siervo .

“Sin embargo, no lo haré en tus días, por amor a David tu padre; lo romperé de la mano de tu hijo. Pero no romperé todo el reino, sino que daré una tribu a tu hijo, por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, la cual yo he elegido” (vv. 4-13).

Israel se divide en dos reinos

Y Dios cumplió su palabra. Para cuando murió Salomón, alrededor de 931 a. C., las tribus que ocupaban la parte norte de la nación estaban descontentas con los agobiantes impuestos y los trabajos forzados instituidos por Salomón (1ra Reyes 4:7 1ra Reyes 4:7Tenía Salomón doce gobernadores sobre todo Israel, los cuales mantenían al rey y a su casa. Cada uno de ellos estaba obligado a abastecerlo por un mes en el año.
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, 22, 26-28; 5:13, 15). Cuando su hijo Roboam ascendió al trono, las tribus norteñas le pidieron ayuda.

Roboam pidió consejo a sus asesores. Los más ancianos le sugirieron satisfacer la solicitud de las tribus, y que aliviara la carga tributaria y mejorara la vida del ciudadano promedio. Sin embargo, los consejeros más jóvenes arguyeron que, como monarca absoluto, Roboam debía ejercer un enérgico control sobre su reino y exigir incluso más impuestos a la gente. Neciamente, Roboam decidió seguir el consejo de la generación más joven.  

El resultado fue predecible. Las diez tribus del norte se separaron y proclamaron como su rey a Jeroboam, un ex alto funcionario bajo Salomón, tal como el profeta Ahías había profetizado años antes (1ra Reyes 11:28-40 1ra Reyes 11:28-40 28 Y este varón Jeroboam era valiente y esforzado; y viendo Salomón al joven que era hombre activo, le encomendó todo el cargo de la casa de José. 29 Aconteció, pues, en aquel tiempo, que saliendo Jeroboam de Jerusalén, le encontró en el camino el profeta Ahías silonita, y éste estaba cubierto con una capa nueva; y estaban ellos dos solos en el campo. 30 Y tomando Ahías la capa nueva que tenía sobre sí, la rompió en doce pedazos, 31 y dijo a Jeroboam: Toma para ti los diez pedazos; porque así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus; 32 y él tendrá una tribu por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel; 33 por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre. 34 Pero no quitaré nada del reino de sus manos, sino que lo retendré por rey todos los días de su vida, por amor a David mi siervo, al cual yo elegí, y quien guardó mis mandamientos y mis estatutos. 35 Pero quitaré el reino de la mano de su hijo, y lo daré a ti, las diez tribus. 36 Y a su hijo daré una tribu, para que mi siervo David tenga lámpara todos los días delante de mí en Jerusalén, ciudad que yo me elegí para poner en ella mi nombre. 37 Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que deseare tu alma, y serás rey sobre Israel. 38 Y si prestares oído a todas las cosas que te mandare, y anduvieres en mis caminos, e hicieres lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a Israel. 39 Y yo afligiré a la descendencia de David a causa de esto, mas no para siempre. 40 Por esto Salomón procuró matar a Jeroboam, pero Jeroboam se levantó y huyó a Egipto, a Sisac rey de Egipto, y estuvo en Egipto hasta la muerte de Salomón.
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; 12:20). Solo las tribus de Judá y Benjamín se mantuvieron leales a la casa de David.

La primera reacción de Roboam fue invadir las tribus del norte con un ejército de 180 000 soldados, para intentar enseñarles una lección (1ra Reyes 12:21 1ra Reyes 12:21Y cuando Roboam vino a Jerusalén, reunió a toda la casa de Judá y a la tribu de Benjamín, ciento ochenta mil hombres, guerreros escogidos, con el fin de hacer guerra a la casa de Israel, y hacer volver el reino a Roboam hijo de Salomón.
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). Pero Dios habló así a los líderes de Judá: “Así ha dicho el Eterno: No vayáis, ni peleéis contra vuestros hermanos los hijos de Israel; volveos cada uno a su casa, porque esto lo he hecho yo. Y ellos oyeron la palabra de Dios, y volvieron y se fueron, conforme a la palabra del Eterno” (v. 24). La invasión fue cancelada y así comenzó la era de un reino dividido.

A estas alturas, más de doscientos años antes de que los asirios conquistaran a las diez tribus norteñas, estas se separaron y pasaron a constituir el reino (o casa) de Israel. Las tribus del sur (Judá, Benjamín y parte de Leví) llegarían a conocerse como el reino (o casa) de Judá. La promesa de un Rey divino [Jesucristo] permaneció en la tribu de Judá (Génesis 49:10 Génesis 49:10 No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; Y a él se congregarán los pueblos.
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).

Las tribus del norte retuvieron el nombre de Jacob , o Israel , y heredaron la promesa de primogenitura que incluía grandeza nacional, prosperidad y riqueza . Ellas recibieron, por derecho de nacimiento, las bendiciones físicas y la prominencia nacional que Dios le había prometido a José.

A partir de esa trascendental separación de Israel y Judá, la Biblia registra una sucesión de diez dinastías a lo largo de doscientos años , encabezada por al menos diecinueve monarcas que gobernaron el reino del norte.

La oferta de Dios a Jeroboam

Cuando Dios envió al profeta Ahías para informarle a Jeroboam que se convertiría en rey de las tribus del norte, le ofreció también sus bendiciones y la promesa de una dinastía duradera. “Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que deseare tu alma, y serás rey sobre Israel. Y si prestares oído a todas las cosas que te mandare, y anduvieres en mis caminos, e hicieres lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos , como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a Israel” (1ra Reyes 11:37-38 1ra Reyes 11:37-38 37 Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que deseare tu alma, y serás rey sobre Israel. 38 Y si prestares oído a todas las cosas que te mandare, y anduvieres en mis caminos, e hicieres lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a Israel.
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).

Con la ayuda de Dios, Jeroboam pudo haber mantenido la porción del imperio que él le había dado; pero su fe estaba puesta en lo que podía ver, no en Dios.

Para asegurarse el dominio absoluto de su nuevo reino, Jeroboam inmediatamente construyó dos capitales para su gobierno en puntos de encuentro tribales que tradicionalmente eran muy importantes. Una estaba ubicada en Siquem, cerca de Naplusa, en lo que hoy se conoce como Franja Occidental . La otra estaba en Peniel, al oriente del río Jordán, en lo que es la actual Jordania.

A continuación Jeroboam decidió enfrentar lo que él consideraba un gran problema, tanto así, que podría incluso arrebatarle su reino: “Y dijo Jeroboam en su corazón: Ahora se volverá el reino a la casa de David, si este pueblo subiere a ofrecer sacrificios en la casa del Eterno en Jerusalén; porque el corazón de este pueblo se volverá a su señor Roboam rey de Judá, y me matarán a mí, y se volverán a Roboam rey de Judá” (1ra Reyes 12:26-27 1ra Reyes 12:26-27 26 Y dijo Jeroboam en su corazón: Ahora se volverá el reino a la casa de David, 27 si este pueblo subiere a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén; porque el corazón de este pueblo se volverá a su señor Roboam rey de Judá, y me matarán a mí, y se volverán a Roboam rey de Judá.
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).

Jeroboam cambia la religión de Israel

Para prevenir tal cosa, Jeroboam estableció un sistema religioso capaz de competir con el que ya tenían. Por razones políticas –para mantener su control sobre las tribus del norte–, él cambió la manera en la que Israel adoraba a Dios.

La idolatría ya se había vuelto popular durante los últimos días de Salomón, por lo que Jeroboam erigió sus propios ídolos: “Y habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto. Y puso uno en Bet-el, y el otro en Dan” (1ra Reyes 12:28-29 1ra Reyes 12:28-29 28 Y habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto. 29 Y puso uno en Bet-el, y el otro en Dan.
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).

Dan se ubicaba al extremo norte de su reino. Bet-el estaba al sur, justo arriba de la frontera con Judá y cerca de la ruta principal que la gente utilizaba para ir a adorar a Jerusalén.

Temeroso de que la observancia de las mismas fiestas anuales que celebraban los judíos (las fiestas santas de Dios, Levítico 23) reavivara el deseo de unidad nacional, Jeroboam cambió también la fecha de celebración de la gran fiesta otoñal (Levítico 23:23-44 Levítico 23:23-44 23 Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 24 Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación. 25 Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová. 26 También habló Jehová a Moisés, diciendo: 27 A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová. 28 Ningún trabajo haréis en este día; porque es día de expiación, para reconciliaros delante de Jehová vuestro Dios. 29 Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día, será cortada de su pueblo. 30 Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este día, yo destruiré a la tal persona de entre su pueblo. 31 Ningún trabajo haréis; estatuto perpetuo es por vuestras generaciones en dondequiera que habitéis. 32 Día de reposo será a vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo. 33 Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 34 Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días. 35 El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis. 36 Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis. 37 Estas son las fiestas solemnes de Jehová, a las que convocaréis santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a Jehová, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa en su tiempo, 38 además de los días de reposo de Jehová, de vuestros dones, de todos vuestros votos, y de todas vuestras ofrendas voluntarias que acostumbráis dar a Jehová. 39 Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días; el primer día será de reposo, y el octavo día será también día de reposo. 40 Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de Jehová vuestro Dios por siete días. 41 Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes séptimo la haréis. 42 En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos, 43 para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios. 44 Así habló Moisés a los hijos de Israel sobre las fiestas solemnes de Jehová.
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), del séptimo al octavo mes (1ra Reyes 12:32-33 1ra Reyes 12:32-33 32 Entonces instituyó Jeroboam fiesta solemne en el mes octavo, a los quince días del mes, conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre un altar. Así hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho. Ordenó también en Bet-el sacerdotes para los lugares altos que él había fabricado. 33 Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado de su propio corazón; e hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso.
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).

Él hizo caso omiso de los sacerdotes aarónicos y los levitas (1ra Reyes 12:31 1ra Reyes 12:31Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví.
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; 13:33), hombres que habían sido apartados por decreto de Dios (Éxodo 40:15 Éxodo 40:15y los ungirás, como ungiste a su padre, y serán mis sacerdotes, y su unción les servirá por sacerdocio perpetuo, por sus generaciones.
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) para mantener la integridad de la vida religiosa de la nación. Para Jeroboam, el sacerdocio levita era una amenazadora fuente de poder independiente. Los levitas habían heredado su cargo, no le debían nada al rey, y estaban prácticamente fuera de su control.

Al desestimar a los sacerdotes levitas, Jeroboam estableció un control monárquico sobre la vida religiosa de la nación. Como resultado, muchos de los levitas se fueron a Judá, donde podían continuar llevando a cabo sus funciones divinamente asignadas (2da Crónicas 11:13-15 2da Crónicas 11:13-15 13 Y los sacerdotes y levitas que estaban en todo Israel, se juntaron a él desde todos los lugares donde vivían. 14 Porque los levitas dejaban sus ejidos y sus posesiones, y venían a Judá y a Jerusalén : pues Jeroboam y sus hijos los excluyeron del ministerio de Jehová. 15 Y él designó sus propios sacerdotes para los lugares altos, y para los demonios, y para los becerros que él había hecho.
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).

Para reemplazar a los levitas, Jeroboam creó un nuevo sacerdocio “de entre la gente común” y sin mucha experiencia (1ra Reyes 12:31 1ra Reyes 12:31Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví.
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; 13:33, NVI), hombres que le debían al rey todo lo que eran y tenían. Estas personas designadas tenían que servir según las preferencias reales si querían mantener sus cargos.

Jeroboam introdujo el sincretismo, una fusión de diferentes sistemas de creencia. Combinó aspectos de la verdadera religión de Dios con creencias paganas y racionalización humana. Es muy posible que haya diseñado muchos aspectos de sus prácticas religiosas basándose en las costumbres de Egipto y Tiro (aliados de Israel por convenio), para fortalecer su relación con estos dos socios comerciales y militares.

De ahí en adelante, para el resto del mundo el reino del norte pasó a ser simplemente una extensión de las poderosas ciudades costeras del Imperio fenicio. Eran socios comerciales, compartían un lenguaje, y muy posiblemente tenían un punto de vista religioso similar.

La distinción que Dios originalmente había deseado establecer entre Israel y las naciones vecinas se borró al poco tiempo. Por lo tanto, no es sorprendente que a los historiadores les cueste distinguir un rol de Israel en la región que no sea el de simples comerciantes con las ciudades costeras fenicias. El estatus de Israel se redujo casi al mismo que tenían los otros reinos. Lamentablemente, había abandonado su cometido de ser una luz espiritual y un ejemplo para las naciones.

La respuesta de Dios a los pecados de Israel y Judá

Poco después de la inauguración de los nuevos rituales y prácticas religiosas en Bet-el y Dan, el profeta Ahías, quien previamente le había informado a Jeroboam que se convertiría en rey, recibió otro mensaje de Dios:

“Ve y di a Jeroboam: Así dijo el Eterno Dios de Israel: Por cuanto yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel, y rompí el reino de la casa de David y te lo entregué a ti; y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos, sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus espaldas; por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de Jeroboam, y destruiré de Jeroboam todo varón, así el siervo como el libre en Israel; y barreré la posteridad de la casa de Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que sea acabada” (1ra Reyes 14:7-10 1ra Reyes 14:7-10 7 Ve y di a Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel: Por cuanto yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel, 8 y rompí el reino de la casa de David y te lo entregué a ti; y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos, 9 sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus espaldas; 10 por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de Jeroboam, y destruiré de Jeroboam todo varón, así el siervo como el libre en Israel; y barreré la posteridad de la casa de Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que sea acabada.
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).

El reino de Jeroboam había fracasado rotunda y rápidamente. Tristemente, sus acciones encajaban muy bien con los tiempos. En el reino sureño de Judá, el rey Roboam (cuya madre era amonita) no hizo nada para corregir el ejemplo idólatra que Salomón había dado en su vejez. De la misma manera, mucha gente en Judá había caído en la apostasía y había dejado de adorar a Dios (1ra Reyes 14:22-24 1ra Reyes 14:22-24 22 Y Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y le enojaron más que todo lo que sus padres habían hecho en sus pecados que cometieron. 23 Porque ellos también se edificaron lugares altos, estatuas, e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso. 24 Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado delante de los hijos de Israel.
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).

No pasó mucho tiempo antes de que Judá e Israel comenzaran a sufrir las consecuencias de sus pecados. En el quinto año del rey Roboam, el faraón Sisac invadió Judá con 1200 carros, 60 000 hombres de a caballo y gran número de soldados de infantería. Como habían contado con la alianza de Egipto por tantos años, Judá no estaba preparada y Roboam se aterró. El profeta Semaías trajo este mensaje de Dios a la corte de Roboam en Jerusalén: “Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac” (2da Crónicas 12:5 2da Crónicas 12:5Entonces vino el profeta Semaías a Roboam y a los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: Así ha dicho Jehová: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac.
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). Según el registro bíblico, los egipcios exigieron como tributo la mayor parte de los tesoros de oro que Salomón había hecho para el templo y su palacio.

El relato de esta invasión, narrado por el mismo Sisac, quedó preservado en las paredes del templo que construyó con su botín para honrar a su dios, Amón-Ra, en Karnak. En él se jacta de haber tomado ciento cincuenta ciudades, la mayoría emplazadas en la región del Negev de Judá y en el norte de Israel. La era dorada de Israel bajo un monarca y la mayoría de los tesoros de oro del templo y del palacio real, que habían sido producidos durante este período, habían desaparecido.

Sin embargo, las Escrituras afirman que los líderes de Judá admitieron su culpa y se humillaron ante Dios. Los gobernadores de las diez tribus norteñas no manifestaron tal arrepentimiento, por lo tanto, el reino del norte fue el primero en ser llevado en cautiverio.

Debido al cambio de corazón que mostró Roboam, Dios mitigó el impacto del desastre de Judá. “Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac. Pero serán sus siervos, para que sepan lo que es servirme a mí, y qué es servir a los reinos de las naciones ” (2da Crónicas 12:7-8 2da Crónicas 12:7-8 7 Y cuando Jehová vió que se habían humillado, fue palabra de Jehová a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac. 8 Pero serán sus siervos; para que sepan lo que es servirme a mí, y que es servir a los reinos de las naciones.
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).

Aquí hay otra lección importante acerca de cómo se relaciona Dios con su pueblo. Aunque este se arrepienta, Dios no necesariamente borra todas las consecuencias de sus errores o de su rebelión contra él. Pero si la gente se humilla sinceramente, Dios por lo general es bondadoso y equilibra el castigo con la misericordia.

Dios no hace berrinches ni aniquila impulsivamente a quienes provocan su ira. Sus acciones siempre tienen un propósito, y él intenta primero corregir a las personas de maneras que les enseñen lecciones (Ezequiel 33:11 Ezequiel 33:11Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?
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). Como podemos ver en muchos ejemplos en la historia de Israel y Judá, el castigo a menudo es el medio que Dios utiliza para tratar de cambiar la actitud de la gente.

Dios se enfoca en el bienestar a largo plazo de aquellos con quienes trabaja (Hebreos 12:5-12 Hebreos 12:5-12 5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; 6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. 7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. 9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. 12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas;
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). Su meta principal, desde luego, es que todos lleguen al arrepentimiento (2nd Timoteo 2:24-26 2nd Timoteo 2:24-26 24 Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; 25 que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.
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; 2da Pedro 3:9 2da Pedro 3:9El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
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), que lo acepten y decidan vivir según sus leyes.

La inminente catástrofe

Debido a que el reino del norte siguió el liderazgo de Jeroboam entregándose a la idolatría, Dios les advirtió a los israelitas las consecuencias de su rebelión: “El Eterno sacudirá a Israel al modo que la caña se agita en las aguas; y él arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del Éufrates , por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando al Eterno. Y él entregará a Israel por los pecados de Jeroboam, el cual pecó, y ha hecho pecar a Israel” (1ra Reyes 14:15-16 1ra Reyes 14:15-16 15 Jehová sacudirá a Israel al modo que la caña se agita en las aguas; y él arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del Eufrates, por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando a Jehová. 16 Y él entregará a Israel por los pecados de Jeroboam, el cual pecó, y ha hecho pecar a Israel.
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).

Dios trató con mucha paciencia a Israel, dándole a la gente muchas oportunidades de arrepentirse. No obstante, a lo largo de los dos siglos que siguieron los pecados de la casa de Israel y de sus reyes aumentaron. Los israelitas se apartaron más y más del pacto que habían hecho con su Creador en los días de Moisés.

Dios quitó en etapas su bendición y protección. “En aquellos días comenzó el Eterno a cercenar el territorio de Israel; y los derrotó Hazael [el rey sirio] por todas las fronteras, desde el Jordán al nacimiento del sol, toda la tierra de Galaad, de Gad, de Rubén y de Manasés, desde Aroer que está junto al arroyo de Arnón, hasta Galaad y Basán” (2da Reyes 10:32-33 2da Reyes 10:32-33 32 En aquellos días comenzó Jehová a cercenar el territorio de Israel; y los derrotó Hazael por todas las fronteras, 33 desde el Jordán al nacimiento del sol, toda la tierra de Galaad, de Gad, de Rubén y de Manasés, desde Aroer que está junto al arroyo de Arnón, hasta Galaad y Basán.
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).

Durante el siglo VIII a. C., los profetas de Dios continuaron advirtiendo a los israelitas que ellos, al igual que los otros reinos de la región, caerían víctimas de una nueva y poderosa presencia militar. La expansión de Asiria hacia el oriente pronto comenzó a amenazar seriamente la existencia del reino de Israel.

Durante este tiempo de inminente catástrofe, los autores de muchos de los escritos que se convertirían en los libros proféticos del Antiguo Testamento ya estaban cumpliendo con su misión. Dios envió profeta tras profeta para advertirles a las casas de Israel y de Judá que debían arrepentirse. En unas cuantas ocasiones, los líderes de Judá los escucharon e instituyeron reformas que duraron por algún tiempo, pero el reino del norte nunca se arrepintió de las prácticas idólatras que Jeroboam había establecido. Su gente se rehusó a prestar atención a las advertencias de los profetas.

Los profetas de Dios repitieron los mismos temas básicos. Exhortaron a los israelitas a arrepentirse de inmediato, y proclamaron un inminente cautiverio si la gente se rehusaba a hacerlo. Además, consistentemente les hablaron del futuro del pueblo de Israel , especialmente acerca de la redención y restauración de sus descendientes a través del Mesías que había sido profetizado. (Para comprender los conceptos fundamentales de la profecía bíblica, asegúrese de solicitar el folleto Usted puede entender la profecía bíblica . Solicite su copia gratuita a alguna de nuestras oficinas cercanas a su domicilio o descárguela de nuestra biblioteca de literatura en iduai.org/folletos ).

El fin del reino del norte

Poco después de la muerte del rey Jeroboam II (ca. 753 a. C.), el reino del norte se sumió en un caos político. “La guerra civil, los asesinatos y los conflictos internos entre los grupos que apoyaban la política de los asirios y los que se oponían a cualquier tipo de rendición ante ellos atormentaba al estado del norte … Las muertes de Jeroboam y Usías … ocurrieron al mismo tiempo que Asiria retomó su poder y renovó su avance hacia occidente” (Lawrence Boadt, Reading the Old Testament [Leyendo el Nuevo Testamento], 1984, p. 312).

En medio de sus propias dificultades domésticas e internas, los líderes israelitas tenían que lidiar además con la intromisión de Asiria en sus asuntos. Durante el reinado del rey Tiglat-pileser III de Asiria, el rey Menahem de Israel (ca. 752-742 a. C.) tuvo que pagar enormes sumas en tributos a fin de persuadir al monarca asirio [también conocido como Pul] que lo dejara en paz a él y también a su pueblo (2da Reyes 15:19-20 2da Reyes 15:19-20 19 Y vino Pul rey de Asiria a atacar la tierra; y Manahem dio a Pul mil talentos de plata para que le ayudara a confirmarse en el reino. 20 E impuso Manahem este dinero sobre Israel, sobre todos los poderosos y opulentos; de cada uno cincuenta siclos de plata, para dar al rey de Asiria; y el rey de Asiria se volvió, y no se detuvo allí en el país.
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).

Unos pocos años después, el rey Peka (ca. 740-732 a. C.) se rebeló contra Asiria, solo para ser forzado a rendirse. Tiglat-pileser invadió varias ciudades de la casa de Israel y llevó en cautiverio a sus habitantes (2da Reyes 15:29 2da Reyes 15:29En los días de Peka rey de Israel, vino Tiglat-pileser rey de los asirios, y tomó a Ijón, Abel-bet-maaca, Janoa, Cedes, Hazor, Galaad, Galilea, y toda la tierra de Neftalí; y los llevó cautivos a Asiria.
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). La falta de lealtad de Peka hizo que los asirios concibieran una nueva política exterior para lidiar con la gente rebelde: convertir al reino ofensor en un estado vasallo.

Según esta política de Asiria, aquellos que se rebelaran por segunda vez perderían el control político y serían reemplazados por un rey vasallo leal al gobierno asirio. Al encontrarse viviendo entre extraños, cuyo lenguaje no comprenderían (Jeremías 5:15 Jeremías 5:15He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de Israel, dice Jehová; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare.
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) y cuya tierra y cultura no les sería familiar, los exiliados tendrían poca esperanza de rebelarse eficazmente contra sus amos asirios.

Tiglat-pileser dio los primeros pasos contra el reino del norte en respuesta a la alianza del rey Peka con Damasco, lo que fue un segundo intento de rebelión (ca. 734 a. C.). El primer exilio de los israelitas (ca. 733-732 a. C.), que a veces se conoce como el cautiverio galileo , se llevó a parte de la población –principalmente de las tribus de Neftalí, Rubén, Gad, y el remanente de Manasés que vivía al este del río Jordán– al norte de Asiria y al norte y noroeste de Mesopotamia (2da Reyes 15:27-29 2da Reyes 15:27-29 27 En el año cincuenta y dos de Azarías rey de Judá, reinó Peka hijo de Remalías sobre Israel en Samaria; y reinó veinte años. 28 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová; no se apartó de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel. 29 En los días de Peka rey de Israel, vino Tiglat-pileser rey de los asirios, y tomó a Ijón, Abel-bet-maaca, Janoa, Cedes, Hazor, Galaad, Galilea, y toda la tierra de Neftalí; y los llevó cautivos a Asiria.
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; 1ra Crónicas 5:26 1ra Crónicas 5:26por lo cual el Dios de Israel excitó el espíritu de Pul rey de los asirios, y el espíritu de Tiglat-pileser rey de los asirios, el cual transportó a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de Manasés, y los llevó a Halah, a Habor, a Hara y al río Gozán, hasta hoy.
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).

Tiglat-pileser III también ocupó la mayor parte de Galilea y Galaad y dividió el territorio israelita en cuatro provincias nuevas: Meguido, Dor, Galaad y Samaria.

La última gota

En caso de que la gente se sublevara por tercera vez, la respuesta oficial de Asiria era firme y lapidaria: tal nación debía dejar de existir. El ejército asirio obligaba al exilio prácticamente a toda la población. Los asirios dispersaban a los exiliados a lo largo del imperio y repoblaban los territorios desocupados con gente de regiones lejanas. Una vez que eran alejados de su patria, y con sus tierras ahora a cargo de otros, los exiliados dispersos tenían menos medios o motivación para rebelarse en contra del dominio asirio.

El rey Oseas (ca. 732-722 a. C.), quien fuera un vasallo pro-Asiria, aunque no confiable, puso en marcha los sucesos que llevaron a la disolución del reino del norte. Esperando recibir ayuda indispensable de Egipto (al sur), Oseas traicionó la confianza asiria alrededor de 724 a. C. (2da Reyes 18:9-10 2da Reyes 18:9-10 9 En el cuarto año del rey Ezequías, que era el año séptimo de Oseas hijo de Ela, rey de Israel, subió Salmanasar rey de los asirios contra Samaria, y la sitió, 10 y la tomaron al cabo de tres años. En el año sexto de Ezequías, el cual era el año noveno de Oseas rey de Israel, fue tomada Samaria.
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). El rey Salmanasar V respondió sitiándolo (ca. 724-722 a. C.), lo cual provocó la caída de Samaria, la capital de Israel. En ese punto, el reino del norte dejó de existir como entidad política.

La historia registra un relato adicional sobre la caída de Samaria en 722 a. C. Habiendo entrado exitosamente en la Tierra Prometida de Israel gracias a su victoria sobre el rey del norte, al poco tiempo los asirios atacaron al reino del sur, Judá. En 701 a. C. el ejército asirio, liderado por Senaquerib, capturó prácticamente todas las ciudades fortificadas de Judá (2da Reyes 18:9 2da Reyes 18:9En el cuarto año del rey Ezequías, que era el año séptimo de Oseas hijo de Ela, rey de Israel, subió Salmanasar rey de los asirios contra Samaria, y la sitió,
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; 13-14) y exilió a miles de judíos. Sin embargo, Jerusalén no cayó bajo esta invasión y el reino del norte se recuperó lo suficiente como para durar otros 115 años antes de que las huestes de Babilonia conquistaran y destruyeran Jerusalén, en 586 a. C.

Los exiliados desaparecen de la historia

Al extinguirse el reino del norte como entidad política, su pueblo se dividió y dispersó hasta más allá del río Éufrates, en los territorios del este de Asiria. Dios cumpliría ahora su promesa de que la casa de Israel sería “zarandeada entre todas las naciones” (Amós 9:9 Amós 9:9Porque he aquí yo mandaré y haré que la casa de Israel sea zarandeada entre todas las naciones, como se zarandea el grano en una criba, y no cae un granito en la tierra.
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). Ahora los israelitas experimentarían lo que era vivir bajo el gobierno de las otras naciones que tanto deseaban emular.

Dios les había advertido: “Y el Eterno te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra. Y ni aun entre estas naciones descansarás , ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará el Eterno corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; y tendrás tu vida como algo que pende delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida” (Deuteronomio 28:64-66 Deuteronomio 28:64-66 64 Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra. 65 Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; 66 y tendrás tu vida como algo que pende delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida.
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).
En este momento, ellos desaparecieron de la historia como el pueblo de Israel. Los israelitas ya habían comenzado a servir a “dioses ajenos” y dejado de lado las prácticas religiosas que obviamente los distinguían de otros pueblos. Entre otras cosas habían abandonado el sábado, el séptimo día. Dios había proclamado el sábado a Israel como “señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones” (Éxodo 31:13 Éxodo 31:13Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.
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, 16-17; compare con Ezequiel 20:12 Ezequiel 20:12Y les di también mis días de reposo, para que fuesen por señal entre mí y ellos para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.
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, 20).

Una vez que sus conquistadores los expulsaron de su patria, los israelitas pasaron a ser simples refugiados — parte de la gran masa de pueblos desplazados y exiliados por los asirios. Ya no poseían características externas que los distinguieran fácilmente de los pueblos a su alrededor. Los símbolos inequívocos que los identificaban se esfumaron rápidamente; pero hubo fragmentos de la identidad y cultura de sus tribus que no desaparecieron tan fácilmente.

Entonces, ¿cómo podemos encontrarlos? Tenemos que tomar en cuenta la región general a la que fueron exiliados y ver si hubo algún pueblo que apareció repentinamente y cuyas características lo vinculen a los refugiados del reino del norte de Israel.

Lo que encontramos es una asombrosa historia de cómo Dios, a lo largo de muchos siglos, guió a los israelitas que fueron dispersados precisamente hasta la región al extremo nororiental de su patria, tal como sus profetas habían predicho.