¿Bebe usted en exceso solo ocasionalmente, o va camino a tener serios problemas de salud?
¿Pierde tiempo laboral debido al alcohol?
¿Es triste su vida familiar debido al alcohol?
¿Bebe debido a su timidez ante la gente?
¿Está el alcohol arruinando su reputación?
¿Ha sentido remordimiento después de tomar alcohol?
¿Ha tenido problemas económicos por tomar alcohol?
¿Busca compañía y lugares de decencia cuestionable cuando bebe?
¿Descuida el bienestar de su familia por culpa del alcohol?
¿Ha disminuido su ambición desde que comenzó a beber?
¿Siente compulsión por beber alcohol a cierta hora del día?
¿Desea beber a la mañana siguiente?
¿Le causa el alcohol problemas para dormir?
¿Ha disminuido su eficiencia desde que comenzó a tomar?
¿Está el alcohol afectando su trabajo o empresa?
¿Bebe para escapar de las preocupaciones o problemas?
¿Bebe solo?
¿Ha sufrido pérdida de memoria debido al alcohol?
¿Lo ha tratado un médico por beber alcohol?
¿Bebe para aumentar su autoestima?
¿Ha tenido que ir a un hospital o institución debido al alcohol?
Según la Oficina de Programas de Salud del Hospital de la Universidad Johns Hopkins, quienes crearon este reconocido cuestionario, responder sí a solo tres de estas preguntas debería una señal de preocupación de que su forma de beber puede conllevar a serios problemas. Mientras más respuestas positivas conteste además de las tres preguntas ya mencionadas, mayor es la probabilidad de que esté desarrollando conductas cada vez más dañinas asociadas al alcohol y la dependencia de este. El alcohol no hace acepción de personas, incluyendo ministros religiosos, médicos, profesionales, y hasta amas de casa.
Recuerde: admitir que tiene un problema no es una debilidad, sino un signo de fortaleza y una buena señal de partida para la recuperación de problemas potencialmente letales o extremadamente dañinos.