La misión del Mesías fue malentendida

Usted está aquí

La misión del Mesías fue malentendida

“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (Juan 1:11 Juan 1:11A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

Jesús hizo muchos milagros y prodigios. Sanó enfermos, resucitó muertos, calmó tempestades, alimentó a multitudes y demostró completo señorío sobre el mundo espiritual; no obstante, no fue aceptado como el Mesías de Israel.

Uno podría pensar que con tales credenciales debía haber sido proclamado automáticamente como el Mesías. Pero lo que se nos dice es que, “a lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (Juan 1:11 Juan 1:11A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Después de los tres años y medio que duró su ministerio, sólo había 120 seguidores para el milagroso comienzo de su iglesia (Hechos de los Apóstoles 1:15 Hechos de los Apóstoles 1:15En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo:
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

En una de las profecías acerca del Mesías se escribió que sería “despreciado y desechado entre los hombres” (Isaias 53:3 Isaias 53:3Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Las grandes obras que Jesús llevó a cabo y que lo hicieron tan conocido entre el pueblo no fueron suficientes para vencer la crítica y rechazo de los dirigentes religiosos; tampoco lo fueron para consolidar la lealtad de los indecisos corazones del la gente común y corriente.

Su misión y sus enseñanzas estaban en contraposición a los propósitos de quienes ocupaban altos puestos en la nación, y la mayoría de los que lo vieron y escucharon malentendieron esa misión.

¿Qué era lo que esperaban los judíos?

Los judíos conocían muchas de las profecías acerca del Mesías: el escogido o “ungido”, que es el significado de la palabra en hebreo. Creían firmemente que el Mesías sería un poderoso y triunfante rey terrenal que los liberaría de la opresión romana y establecería nuevamente un reino judío grandioso e independiente. Los magos que vinieron del oriente buscando al recién nacido Jesús preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?” (Mateo 2:1-2 Mateo 2:1-2 1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

El rey Herodes, quien gobernaba Judea bajo el dominio de Roma, entendió claramente que el Mesías que los judíos esperaban iba a ser otro rey y por consiguiente vendría a ser su rival. Así que entonces llamó a los principales sacerdotes y a los escribas para preguntarles “dónde había de nacer el Cristo”, a fin de poder eliminar esa amenaza para su gobierno (Mateo 2:3-16 Mateo 2:3-16 3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. 4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: 6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel. 7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; 8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. 9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. 11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. 12 Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino. 13 Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. 14 Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, 15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo. 16 Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

En el idioma griego en el cual fue escrito el Nuevo Testamento, Christos ( Cristo en español) tiene el mismo significado del vocablo hebreo Mashiach ( Mesías en español), “el ungido”, que significa alguien que Dios escogió especialmente (ver el recuadro de la página 64: “¿Qué significan los términos Mesías y Jesucristo?” ) Tanto Herodes como los dirigentes judíos pensaban que el título “Cristo” era un sinónimo de “rey de los judíos”, conforme a la expectativa general de esa época (comparar Mateo 2:2 Mateo 2:2diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
y 4).

La expectativa de que Cristo sería un rey concordaba con su entendimiento de que también sería descendiente de David, el más conocido de todos los reyes de Israel y el punto de referencia para los otros reyes. Esto se demuestra en la ocasión en que Jesús les preguntó a los fariseos: “¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es Hijo?” La respuesta de ellos fue: “De David” (Mateo 22:42 Mateo 22:42diciendo: ¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron: De David.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

Dos ciegos lo llamaron “Hijo de David” (Mateo 9:27 Mateo 9:27Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Así lo llamaron también la mujer cananea (Mateo 15:22 Mateo 15:22Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
) y los dos ciegos de Jericó (Mateo 20:30 Mateo 20:30Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Cuando Jesús sanó a un hombre endemoniado que estaba ciego y mudo, “toda la gente se quedó asombrada y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David?” (Mateo 12:22-23 Mateo 12:22-23 22 Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba. 23 Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David?
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). A su entrada en Jerusalén fue recibido con exclamaciones de “¡Hosanna al Hijo de David!” (Mateo 21:9 Mateo 21:9Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

El número y la magnitud de los milagros que hizo Jesús —milagros nunca igualados en la historia de Israel, ni siquiera por los grandes profetas— llevaron a la gente a la conclusión de que él tenía que ser el Mesías profetizado. “Y muchos de la multitud creyeron en él, y decían: El Cristo [Mesías], cuando venga, ¿hará más señales que las que éste hace?” (Juan 7:31 Juan 7:31Y muchos de la multitud creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando venga, ¿hará más señales que las que éste hace?
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

¿Era el momento para restaurar el reino?

Los judíos deseaban que apareciera el “Hijo de David”, a quien esperaban como el que habría de restaurar el reino de Israel bajo la dinastía de David.

En cierta ocasión, cuando Jesús milagrosamente alimentó a una multitud de 5000 personas, ellas estaban convencidas de que él era “el profeta que había de venir al mundo” (Juan 6:14 Juan 6:14Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Esa era una alusión a la profecía de Moisés cuando dijo: “El Señor tu Dios levantará de entre tus hermanos un profeta como yo” (Deuteronomio 18:15-19 Deuteronomio 18:15-19 15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis; 16 conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera. 17 Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. 18 Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. 19 Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
, NVI). Los discípulos de Jesús también lo identificaron como ese mismo profeta: “Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret” (Juan 1:45 Juan 1:45Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

¿Qué mejor rey se podría tener que uno que milagrosamente los alimentara? Este milagro provocó una reacción unánime de hacerlo rey allí mismo. “Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo” (Juan 6:14-15 Juan 6:14-15 14 Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo. 15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Se les desapareció. La misión de Jesús entonces no era la de ser rey humano sobre un poderoso Israel.

Aun después de su muerte y resurrección, sus discípulos todavía pensaban que restauraría el reino davídico de Israel en esos días, y le preguntaron: “Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” (Hechos de los Apóstoles 1:6 Hechos de los Apóstoles 1:6Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Aún no podían entender todos los aspectos del enigma profético que él les estaba revelando.

Cómo entender las profecías mesiánicas

Estos malentendidos se debían en parte a que no se entendía cuál era la época indicada en las propias Escrituras. Un examen minucioso muestra que Jesús habló y obró de una manera tal que revelaba la verdadera misión de su primera venida, la cual estaba explicada en la profecía bíblica, aunque ellos no la entendían correctamente.

Era cierto que estaba profetizado que el Mesías habría de venir a su pueblo. Ya hemos mostrado cómo muchas de esas profecías se cumplieron cuando vino a la tierra en la carne. Fue un siervo, sufrió durante su vida y voluntariamente la entregó como un sacrificio. Pero hubo muchas profecías que no fueron cumplidas, al menos no en ese tiempo .

Tenemos las grandes profecías de Isaías, por ejemplo, que nos dicen que “en los últimos días, el monte de la casa del Señor será establecido como el más alto de los montes; se alzará por encima de las colinas, y hacia él confluirán todas las naciones” (Isaias 2:2 Isaias 2:2Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
, NVI).

En la profecía bíblica, los montes y colinas representan gobiernos o naciones. Esta profecía predice el tiempo en que el reino del Mesías será establecido y gobernará sobre todos los gobiernos y naciones del mundo. El entendimiento profético de este reino divino era el meollo de la predicación de Jesucristo, lo mismo que el papel final del Mesías.

Cuando Jesús anunció que el gobierno de Dios se había acercado (Marcos 1:15 Marcos 1:15diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
), simplemente estaba hablando del futuro Reino de Dios que vendrá a la tierra, y que él era el camino por el cual se llega a ese reino. Cuando en los evangelios leemos que “creyeron en él”, lo que quiere decir muchas veces es que creyeron que era el Mesías quien establecería el reino de Israel ¡en ese tiempo!

¿Por qué Jesús no fue más claro?

Durante todo su ministerio, Jesús corrigió los malentendidos de la gente acerca del esperado Mesías, haciéndoles ver el verdadero significado de las Escrituras en que confiaban pero malentendían.

Los judíos de ese tiempo habían interpretado tan mal las profecías del Antiguo Testamento, que ¡no pudieron reconocer al Mesías mismo que estaban esperando que apareciera en cualquier momento!

Resulta interesante el hecho de que Jesús no andaba diciendo que era el Cristo. A los demonios que echaba fuera de quienes estaban poseídos les prohibía que revelaran que él era el Cristo (Lucas 4:41 Lucas 4:41También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Y cuando les preguntó a sus discípulos directamente: “¿Quién decís que soy yo?”, y Pedro le contestó que era el Mesías, Jesús les ordenó estrictamente que a nadie dijeran que era el Cristo (Mateo 16:15-16 Mateo 16:15-16 15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? 16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
, Mateo 16:20 Mateo 16:20Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

Cuando, estando preso, Juan el Bautista envió unos discípulos suyos a preguntarle: “¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?”, le mandó decir que meditara acerca de las pruebas mesiánicas que estaba dando: sus enseñanzas y sus obras (Mateo 11:2-6 Mateo 11:2-6 2 Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, 3 para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? 4 Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. 5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; 6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

Pero hubo unas cuantas ocasiones en que claramente expresó su identidad mesiánica. Por ejemplo, le reveló quién era él a la mujer samaritana. En Juan 4:25-26 Juan 4:25-26 25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
leemos que, cuando la mujer samaritana le dijo: “Sé que ha de venir el Mesías”, Jesús le respondió: “Yo soy, el que habla contigo”. Incluso al principio de su ministerio, Jesús aceptó la declaración de sus primeros discípulos cuando reconocieron que era el Mesías (Juan 1:41-50 Juan 1:41-50 41 Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). 42 Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro). 43 El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme. 44 Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro. 45 Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret. 46 Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve. 47 Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. 48 Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. 49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel. 50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

A veces, en lo privado, Jesús aceptaba los títulos de “Mesías” e “Hijo de Dios”, pero públicamente los evitaba. Lo que él hubiera querido que se entendiera con estos títulos era muy diferente de cómo lo hubieran tomado los judíos. Jesús no podía negar quién era ni lo que pensaba hacer, pero era muy cuidadoso al explicar la naturaleza del futuro reino y eliminar los malos entendidos acerca de su misión.

Jesús entendía lo que la gente buscaba en un Mesías. Probablemente esa era en parte la razón por la que en general no empleaba el título para sí y desanimaba a otros de hacerlo. Para cumplir con el propósito de su primera venida, no quería provocar una sublevación de los judíos ansiosos por establecer su propio reino independiente en contra del detestado gobierno romano en ese tiempo.

Además, si Jesús se hubiera proclamado como el Mesías, habría provocado de inmediato un enfrentamiento entre él y los dirigentes judíos y romanos, lo que habría adelantado el momento de su ejecución. Pero cuando llegó el tiempo apropiado, Jesús les confirmó tanto a los dirigentes judíos como a los romanos quién era.

Jesús el Rey

En el juicio que le hicieron a Jesús, el sumo sacerdote le preguntó: “¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?” Y Jesús le contestó: “Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo” (Marcos 14:61-62 Marcos 14:61-62 61 Mas él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? 62 Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). De inmediato, el sumo sacerdote lo acusó de blasfemia y decidieron que debía morir (v. 64).

Sí, en efecto, Jesús era el Mesías, enviado por Dios y nacido para ser rey. Este es un hecho que dejó muy claro cuando estuvo frente a Pilato. No obstante, él había predicado acerca del Reino de Dios, no del reino de Israel.

Los judíos acusaron a Jesús ante Pilato de que afirmaba ser “el Cristo, un rey”, y que representaba una amenaza directa para la autoridad romana (Lucas 23:2 Lucas 23:2Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohibe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

Preocupado por la situación, Pilato le preguntó a Jesús qué decía al respecto. Jesús le contestó diciendo: “Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí” (Juan 18:36 Juan 18:36Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Pilato insistió preguntándole si de veras era rey. Entonces Jesús le dijo: “Tú dices que yo soy rey. Yo para eso he nacido, y para eso he venido al mundo” (v. 37).

Sin embargo, Pilato no sentía que Jesús fuera una amenaza para el gobierno del césar. Pero al final los judíos lo convencieron de ordenar su ejecución por haber dicho que era rey (Juan 19:12 Juan 19:12Desde entonces procuraba Pilato soltarle; pero los judíos daban voces, diciendo: Si a éste sueltas, no eres amigo de César; todo el que se hace rey, a César se opone.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Pilato incluso hizo colocar un título sobre la cruz en que crucificaron a Jesús, que decía: “JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS” (vv. 19-22).

Después de ordenar que Jesús fuera azotado, Pilato mandó que lo trajeran para mostrarlo frente a la multitud y les dijo: “¡He aquí vuestro Rey!” Quizá pensaba que el verlo en tan lastimoso estado los dejaría satisfechos. “Pero ellos gritaron: ¡Fuera, fuera, crucifícale!” Pilato entonces les preguntó: “¿A vuestro Rey he de crucificar?” Los principales sacerdotes le contestaron: “No tenemos más rey que César” (vv. 14-15). No reconocieron a su propio Rey.

El reino futuro

Jesús claramente le dijo a Pilato que su reino no sería entonces ni en ese lugar. No sería uno de los reinos de este mundo actual, de esta época actual del hombre. Pero viene una época en la que su reino será establecido aquí en la tierra, para gobernar a todas las naciones.

Ciertamente, durante su ministerio terrenal de tres años y medio Jesús cumplió muchas profecías acerca de su papel como el Mesías. Pero el cumplimiento de muchas más —las relacionadas con el establecimiento del Reino de Dios sobre el mundo entero— aún está pendiente.

Cuando Jesús hablaba acerca del Reino de Dios, la gente no entendía completamente. La mayoría de los judíos del primer siglo no discernían entre las profecías de la primera venida del Mesías y las profecías de la segunda.

Para la gente de ese tiempo, las profecías del Mesías y del reino mesiánico eran como mirar a las estrellas. Todas parecen estar como en una bóveda sobre nosotros, todas a aproximadamente la misma distancia. Pero la realidad es que hay grandes distancias entre ellas. A simple vista, no podemos decir cuáles están más cercanas y cuáles están más alejadas. Así es cómo les habrán parecido las profecías mesiánicas a los judíos. La mayoría esperaba que todas las profecías se cumplieran en una sola venida del Mesías.

Su segunda venida

Aunque la gran mayoría de las personas no vieron la primera venida del Mesías, nadie dejará de ver la segunda. Jesús dijo que todos los pueblos del mundo “verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (Mateo 24:30 Mateo 24:30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

Pero cuando venga por segunda vez, ¿será reconocido entonces? ¿Cuál será la expectativa de la gente? ¿Pensarán los judíos que vendrá sólo a ellos? ¿Pensarán los cristianos que serán arrebatados de la tierra? ¿Pensará el mundo que se trata de un invasor extraterrestre?

En una visión, Jesús le reveló al apóstol Juan algo que podemos leer en el libro del Apocalipsis. Allí vemos que Jesús amplía las profecías que dio durante su ministerio terrenal. Resulta muy interesante notar que el mundo no lo reconocerá en su segunda venida, tal como sucedió en la primera. En su segunda venida Jesús no vendrá pregonando el Reino de Dios, sino que ¡vendrá como el Gobernante a establecerlo !

No nos equivoquemos, Jesús será rechazado nuevamente por las naciones. En Apocalipsis 6:16-17 Apocalipsis 6:16-17 16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
y Apocalipsis 11:17-18 Apocalipsis 11:17-18 17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. 18 Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
leemos que se refirió al tiempo de su retorno como “el gran día de su ira”, cuando las naciones estarán enfurecidas por la intervención de Dios. Los dirigentes de todo el mundo se van a “reunir … para la batalla del gran día del Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 16:14 Apocalipsis 16:14pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
, NVI).

En su segunda venida Jesús es descrito como el que “juzga y pelea” (Apocalipsis 19:11 Apocalipsis 19:11Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Traerá una espada para “herir con ella a las naciones”, y pisará “el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso” (v. 15).

Esos pasajes nos muestran claramente que cuando Cristo regrese el mundo no lo recibirá con los brazos abiertos. Este es el otro aspecto de Jesús que no se enseña mucho en la actualidad. Cuando él venga, el mundo lo recibirá hostilmente, así como lo recibió la primera vez.

Esto nos lleva a preguntar: ¿Conocemos realmente al verdadero Jesús? ¿Sabemos realmente lo que está haciendo? ¿Estamos preparándonos realmente para que nos acepte y recompense cuando establezca su reino? Y ¿de qué se trata ese reino? Examinaremos estas preguntas cruciales en el próximo capítulo.