Enoc el séptimo

La fe de Enoc y su obediencia, junto con su interesante genealogía pueden dejarnos valiosas lecciones a aplicar en nuestra vida personal. Mensaje entregado el 25 de julio de 2020.

Transcripción

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En los últimos estudios bíblicos que he tenido el honor y la bendición de poder estudiar y compartir, hemos visto en conjunto un mundo muy antiguo que nos arroja no mucha información. Pedazos de historia que son conectados con otros pedazos de historia, algunas veces con eslabones débiles y algunas veces estas conexiones generan ideas erróneas y algunas veces hasta fantásticas para explicar cosas que la Biblia en realidad no nos dice más. Sin embargo, a pesar de todas las dudas e interrogantes que la lectura nos deje, sobre todo en estos libros tan antiguos, los primeros libros de la historia de la civilización moderna, siempre hay un aspecto espiritual y muy valioso que podemos extraer de las sagradas escrituras, independientemente si nos quedan algunas dudas o algo que suceda en el camino. De los antiguos hombres prediluvianos, comenzando con Adán hasta Noé, hay otros personajes entremedio que no siempre le prestamos atención. Siempre hablamos de Adán, hablamos de Caín, hablamos de Abel, de Seth, de Noé. Esos son los que más escuchamos o los más populares podríamos decir. Pero que me dicen de Enos, de Cainán. Perdón, Cainán, sí, Cainán, mahala leel, jared, matuzalén, el longevo matuzalén, o irad, mejujael, metuzael, lamek, hada, sila, jabal, jubal, tubal, caín, naama. Todos estos personajes están en ese mundo entre Adán y Noé. Todos esos hombres y mujeres prediluvianos registrados en la palabra de Dios y deje de lado uno, que me dicen del enigmático hombre llamado Enoc. Hoy día vamos a hablar del bisabuelo de Noé y rescataremos interesantes lecciones de aquel mundo de Enoc y las vamos a aplicar a nuestros días. El título del mensaje de hoy es Enoc el séptimo. Enoc el séptimo.

No se habla mucho de Enoc en las escrituras. Eso es un hecho. Sólo hay tres pasajes, que es Génesis en Génesis, en Hebreos y en Judas. Esto poco que nos habla de Enoc, aunado a la rica descripción de su contexto, es lo que estaremos hoy día observando. Por eso hemos dispuesto una infografía con las genealogías prediluvianas, la que podemos llamar por un lado la Caínita, en el lado izquierdo de la gráfica y por el lado derecho podemos llamarle la Setita, de Set, de Set, Caínita y Setita. Favor, tenga la mano esta gráfica. La vamos a mostrar en ciertos momentos durante el mensaje para poder enfocarnos en lo que estamos avanzando. Si no la tuviera en la pantalla, la vamos a ir poniendo cada ciertos momentos. Esto ayuda mucho porque en una genealogía, un árbol genealógico es muy fácil confundirse, siempre me recuerdo yo el libro de 100 años de soledad. Si no se hacía un árbol genealógico, se perdía absolutamente la lectura con tantos nombres que se repetían, sobre todo con los bendillas y los aurelianos, etcétera. Bien. La infografía está enfocada en Enoch. La hoja que nosotros tenemos aquí está enfocada en Enoch, la que ustedes tienen tal vez en sus manos o en su pantalla. Por eso el título es Enoch el séptimo. No está enfocada ni en Adam, ni Eva, ni Abel, ni Noé. En Enoch. Nos muestra las dos grandes ramas que comenzaron con los dos hijos de Adam y Eva, Caín y Abel. Los primeros seres humanos nacidos del vientre de Eva.

Comencemos del inicio. ¿Cuál fue el primer mandamiento que leemos en la Biblia? Siempre lo preguntamos y siempre hay como que dudamos. Y está en Génesis 1.28. Vamos a nuestra primera escritura.

En Génesis 1.28. ¿Cuál fue el primer mandamiento que leemos aquí las escrituras? Está en Génesis 1.28.

Después de la bendición de Dios, en Génesis 1.28 les dice y los bendijo Dios y les dijo fructificado y multiplicados, llenado la tierra y sojuzgadla y señoridad en los peces del mar, en las aves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Dios le dijo a la primera pareja, tengan muchos hijos y administren bien sobre todo lo que les dispongo, que era todo el huerto y toda la tierra por extensión. En el capítulo 2 de Génesis vemos en mayor detalle lo ocurrido en el sexto día, en lo que se le llama técnica y correctamente la recreación con instrucciones tales como trabajar el huerto. Eso está en el capítulo 2.

Trabajar el huerto, sí, en el capítulo 2, el versículo 15, versículo 16, no comer del árbol de la ciencia del vinil del mal, versículo 16, versículo 19, la creación de la mujer.

Sí, y también tenemos, es un versículo 22, tenemos el nombramiento de los animales en el versículo 19 y también tenemos el matrimonio en el versículo 24. Por tanto, dejará el hombre a su mujer, padre y madre, y se hundirá a su mujer y será una sola carne. Hablando de los matrimonios ya para la próxima semana que vamos a estar teniendo nuestra actividad. La imagen que nosotros tenemos aquí intenta hacer una conexión visual con este mandamiento de llenar la tierra a la primera pareja.

Entonces, vamos a darle una mirada a esto de la reproducción o de las familias por el lado de Caín, por la civilización Caínita primeramente. La historia la conocemos. Caín es expulsado a la tierra de Noth, que significa errante. Vámonos a Génesis 4, después de este homicidio que conocemos con su hermano Abel. Génesis 4, versículo 16. Y aquí entonces algunas biblias tienen títulos o subtítulos antes de algún pedazo o fragmento o segmento de las escrituras. El mío dice civilización Caínita, del 16 en adelante, hasta el 24. Comencemos en el 16. Dice, salió pues Caín de delante del eterno y habitó en tierra de Noth, al oriente de Edén. Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoch. Y edificó una ciudad y llamó el nombre de la ciudad el nombre de su hijo Enoch.

En ocasiones todos hemos tenido la misma pregunta. ¿Con quién se casó Caín? ¿Cuál fue la esposa de Caín? ¿De dónde la sacó? La respuesta es bastante simple. Con una hermana. Escúchelo bien, con una hermana. En varios pasajes la escritura utiliza el eufemismo al decirles que conoció, al decirnos que conoció tal hombre a tal mujer, es decir, que tuvieron relaciones sexuales. De esto, lógicamente, resulta una vida, una nueva vida, un hijo, una hija. No hay que confundirse al pensar que Caín, como vagabundo y errante la tierra de Nod, andaba por ahí caminando, patiando piedras y encontró una mujer.

Todo indica que Caín se llevó a una de sus hermanas y entonces ahí conoció a su mujer. Ahí tuvo relaciones con su mujer que sacó una vez que fue expulsado con su hermana. Ahí empezó la estirpe Caínita, la familia de Caín. Dios lógicamente permitió que al comienzo de la civilización la procreación fuera entre hermanos, luego primos y luego parientes. Eso es lo que vemos en las escrituras y también desde el punto de vista genético es bastante lógico y uno puede estudiar esa parte que es muy interesante. En Génesis 5, versículo 4, dice que Adán y Eva tuvieron hijos e hijas. Entonces no solamente Abel y Caín tuvieron hijos e hijas. Si esto lo complementamos con lo que dice la tradición hebrea que dice que Adán y Eva tuvieron 33 hombres y 23 mujeres con un total de 56 hijos. Eso es lo que la cultura o la tradición hebrea nos llega hasta aquí.

Y lo que sí dice la escritura es que tuvieron hijos e hijas.

Una de estas hijas que no tienen hombre por eso ustedes se fijan en el lado izquierdo donde está la línea un poco irregular que es la civilización Caínita tiene un signo de interrogación al lado de Caín porque no tiene nombre, no lo menciona y se la llevó a la tierra de North fueron errantes y comenzó esta familia de Caín. Siguiendo con la infografía Caín y su exposición, Siguiendo con la infografía Caín y su esposa tuvieron un hijo que le llamaron Enoch, pero ojo este no es el Enoch que caminó con Dios y del que vamos a hablar en unos momentos. Es una coincidencia, este no es el Enoch que queremos hablar más adelante. Siguiendo a Enoch tenemos a Irad, luego a Mejújael, luego a Mateo Zahel y hay uno que destaca dentro de la generación Caínita que se llama La Mech. Vamos al Génesis 4, versículo 19. Génesis capítulo 4, versículo 19, dice así y La Mech tomó para sí dos mujeres. El nombre de la una fue Haga y el nombre de la otra Sila. Entonces aquí no tenemos que dejar pasar desapercibido detalles porque aquí en los albores de la civilización en la rama Caínita comienza la poligamia. Se inicia la poligamia, un triste camino que afectó a muchos de los antiguos patriarcas. A Jacob, con los 12 hijos o que me dicen de Salomón, con la hija de Farahón y después con todas las otras mujeres que tuvo que la causó un gran conflicto del cual entendemos que no hubo arrepentimiento al final de su vida. Sigamos en el versículo 20. Y Hada dio a luz a Javal, el cual fue padre de los que habitan en tiendas y crían ganados. Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta. Isila, la otra mujer, también dio a luz a Tuval Caín, artífice de toda obra de bronce y de hierro. Y la hermana de Tuval Caín fue Naama. Entonces ¿qué tenemos aquí? Constructores, ganaderos, instrumentos musicales de cuerda, de viento, una industria o una producción de la metalurgia, un conocimiento bastante avanzado. De hecho, los descubrimientos arqueológicos han hallado cosas que no tienen explicación de artefactos encontrados, fechados en estas fechas según la arqueología. Son avances realmente sorprendentes y no tenemos mayor detalle al respecto. Sin embargo, a pesar de todos los avances que vemos aquí y una aparente civilización que estaba creciendo, creciendo, vemos algo que no es muy positivo. Y aquí vamos a conectar lo siguiente con Caín y La Mech. En la figura de Caín hay una marquita que puse ahí. Obviamente no sabemos qué marca le puso a Caín antes de exiliarlo. Se dice que podría haber sido un amuleto para que la gente lo viera. No se sabe qué es, qué fue. La marca de Caín. Y La Mech también la tiene. Y la tiene toda esta familia de alguna otra manera. Pero en La Mech, ¿por qué? Porque Caín llevó a cabo el primero homicidio. Según las escrituras sabemos que quien da la vida es Dios. Así como el que la quita.

En Job 1.21 dice Dios dio y Dios quitó. Dios da y Dios quita. Caín, ¿cuál fue la gravedad de Caín, el homicidio? Claro, ¿y qué significa el homicidio? Es usurpar la autoridad divina al quitarle la vida a un ser viviente. En este caso, su hermano. Es ponerse en el trono de Dios. Es intentar usurpar la autoridad divina. Entonces eso es bastante, bastante grave.

Demuestra esto una indicación grave del espíritu de esta civilización Caínita. El mismo que se ve manifestado en el hijo del tátaranieto de Caín. ¿Quién es? La mech. No encontré la palabra propiada para tátara, tátara, tátara, no sé cuántos son, pero creo que es más fácil decir el hijo del tátaranieto de Caín.

La mech. Vamos a Genesis 4. 23 al 24. Lo voy a leer en la versión Palabra de Dios para todos. Dice así. 23 y 24. La mech. Les dijo a sus mujeres. Hada y Sila. Escúchenme mujeres de la mech. Oigan lo que les tengo que decir. Lo que tengo que decir. He matado a un hombre por herirme y a un muchacho por pegarme.

Si Caín es vengado siete veces, la mech será vengado setenta y siete veces. Algunas variaciones pueden haber en las traducciones, pero lo que nos queda es lo siguiente. Vemos un hombre muy, muy soberbio, polígamo, megalomaníaco y asesino en un contexto de grandes avances tecnológicos. Eso es lo que refleja esta rama, Caínita, o esta familia Caínita. Amenaza con muertes o ya llevaba a cabo aquella muerte y también se autoimpone el castigo divino que marcó Dios a Caín de siete veces aumentándolo setenta veces siete, lo que indica un alto grado de megalomanía y egoísimo en esa persona llamada La Mech.

Curiosamente, La Mech fue el séptimo desde Adán. Si ustedes cuentan de Adán hasta La Mech, van a contar siete. Y esto es un excelente contraste con Enoc, el séptimo, el séptimo desde Adán. Quedémonos por ahora con la imagen de esta familia Caínita que prácticamente ya sacamos una radiografía. Gente muy inteligente, muy ingeniosa, pero soberbia, violenta y sin límites para llegar a sus deseos más egoístas. Y ahí tenemos a La Mech en esa manifestación de este espíritu de la civilización Caínita en su máximo esplendor, como lo acabamos de leer.

Vámonos al otro lado del dibujo para avanzar con la parte que el contraste, hablando de contraste como veíamos en Proverbios 14-6, en el pensamiento sabático. El primer hijo por el lado de la luz, podríamos decir a los que le gusta ya no tenemos el lado oscuro de Star Wars, ahora tenemos el lado de la luz, de la fuerza, de la buena fuerza tenemos el lado de Abel que es muerto por su hermano. Por eso está en líneas punteadas y tiene un número 2, es decir era el segundo después de Adán. Sin embargo, estuvieron otros hijos que le llamaron Set, que significa sustituto y ahí se está el segundo después de Adán.

Vamos a Génesis 4-26 porque aquí tenemos un detalle interesante ahora en sería el nieto de Adán, Enos. Génesis 4-26 dice y a Set también le nació un hijo y llamó su nombre Enos, entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre del eterno. Hay un factor en estas familias que cuando leemos los hijos de los hijos y vamos leyendo el árbol se nos olvida porque nuestra vida es muy diferente a la que antiguamente los antiguos patriarcas tuvieron.

En estos tiempos, prediluvianos, los seres humanos vivían casi un milenio, como el caso del longevo de Matuzalén, 969 años. Eso quiere decir que las generaciones eran capaces de vivir simultáneamente por varios siglos, una tras de otra, podían seguir viviendo por varios cientos de años. Por ejemplo, La Mech, no la Mech de la civilización Caínita, sino que la Mech del lado de Set, le vamos a llamar Setitas, que es técnicamente lo más apropiado de los Setitas.

La Mech que está ubicado en el número 9 después de Adán, sumando a Adán. La Mech, el padre de Noé, pudo convivir durante los últimos 50 años de los 930 años que vivió Adán. Imagínese, de Adán a La Mech, nueve generaciones que todavía se conocían. Nueve generaciones después del primer hombre Adán, La Mech, aquí pudo escuchar de la misma boca de quien fue creado por Dios, formado de la tierra, del lodo. Qué impresionante haber sido para todos ellos escuchar estos relatos directamente de Adán y de Eva, lógicamente.

Se imaginan poder hablar directamente con nuestro tátara tátara, de rato y contra tátara abuelo y que nos cuenta cómo era su vida antes. Es realmente fascinante y así era la vida antes. En Oz tiene una mención honrosa porque dice que entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Dios, que lo acabamos de leer en Génesis 4-26. No obstante, no olvidemos que a pesar de tener una mención honrosa, los únicos mencionados entre Adán y Noé en el libro de Hebreos, capítulo 11, conocido como el capítulo de la fe, son solamente Abel, Enoch y Noé.

Eso es lo que la escritura nos dice, que están esperando lo que no recibieron y que vamos a recibir todos juntos. Por eso dijimos una mención honrosa. Como dijimos, la civilización de la civilización Caínita, La Mech, fue el séptimo desde Adán por el lado de Caín. Acuérdense, como contraste, vemos que desde Adán, si contamos, al séptimo tenemos Enoch.

Y este hombre es especial porque fue uno de los que invocaba el nombre de Dios, como lo vimos en Enos. Y también caminó con Dios tres siglos, 300 años. Caminó con Dios. Es una frase muy profunda. Génesis 5, versículo 21, demos la lectura a este pedacito de la genealogía donde menciona a Enoch.

Versículo 21 dice, vivió Enoch 65 años y engendró a Matusalén y caminó Enoch con Dios. Después que engendró a Matusalén, 300 años y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoch 365 años. Caminó pues Enoch con Dios y desapareció porque le llevó Dios. Esta es una intervención divina, evidentemente. Y en el mundo pre-eluviano tenemos cuatro intervenciones divinas. Primero, exiliar a Danieva del huerto del Eden. Tuvo que sacarlos, tener estas maldiciones. Fue una intervención divina sobre la historia del hombre sobre la tierra. La segunda intervención fue él cuando Caín mató a su hermano. Marca de Caín lo expulsa a la tierra de Noz y comiencen estas dos familias a procrear.

Esta civilización malevola Caínita. La tercera intervención fue ésta. Haber trasladado a este profeta, a este patriarca Enoch, de un contexto tan perverso que si no lo hacía seguramente moriría. Esta es la tercera intervención y la cuarta intervención obvio es el diluvio universal con la historia de Noe. Vamos a Hebreos capítulo 11. Voy un poco más rápido ahora para alcanzar a terminar el tema. Quedé un poquitito menos de tiempo esta vez. Hebreos 11 versículo 5 que es el otro versículo donde leemos acerca de Enoch que está en esta lista de los héroes de la fe.

Versículo 5 por la fe Enoch fue transpuesto para no ver muerte y no fue hallado porque lo transpuso Dios y antes que fuese transpuesto tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Hebreos 11.5. No nos vamos a detener en tecnicismos que si se fue al cielo, que esto, eso en realidad puede ser tema de un estudio bastante sencillo para resolver este tema.

Nos vamos a detener, sin embargo, en la última frase. Enoch antes de haber sido apartado por Dios en esa tercera intervención antediluviana en este mundo de muerte, Enoch tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Después de esos 65 años, después caminó 300 años con Dios. Esta sola frase con lo poco de Génesis que tenemos nos relata la vida de un hombre íntegro, ejemplar, maravillosamente instruido en el temor de Dios, tal vez por alguno de sus padres, sus abuelos.

No sabemos. Pero sí sabemos que no se dejó influenciar por un mundo perverso y que Dios en su misericordia lo quiso proteger para que viviera tranquila su vida física hasta que descansara. Enoch está descansando y esperando la final trompeta para levantarse de los muertos. Probablemente le vamos a hacer muchas preguntas a Enoch. Enoch es un ejemplo para nosotros porque ¿cómo está el mundo hoy? Como se hablaba un poco también en el primer mensaje. Y hay una comparación. Más como en los días de Noé. Así será la avenida del Hijo del Hombre, Mateo 24-37.

Hay una comparación con ese mundo que se dice de Noé. Es correcto, de Noé. Y también era el momento de Enoch, el tiempo de Enoch, donde había mucha gente perversa.

Y entonces la pregunta viene ahora sobre nosotros cuando se nos compara. La Biblia nos compara.

Y la pregunta es ¿estamos dando testimonio de que estamos agradando a Dios tal como lo hizo Enoch hoy?

Y es una buena pregunta porque las excusas sobran. Enoch no tuvo excusa para agradar a Dios en un mundo infectado, no de un virus, sino que un mundo infectado del corazón. Porque la maldad estaba en el corazón del hombre. Un corazón tan negro que Dios tuvo que apartarlo literalmente de la violencia que se le avesinaba. Y Dios intervino por tercera vez en ese pedazo de historia. Y fíjese que Dios continuamente lo está haciendo, interviniendo, rescatando a sus hijos. Enoch fue trasladado a otro lugar, pacífico, que me dicen de Noé. Fue protegido mientras caía el diluvio.

Abram fue sacado aquí de Mesopotamia, la zona de los caldeos en la tierra de Ur. Fue sacado de ese mundo que era bastante avanzado y muy, muy pagano. Loth con fuerza del ángel asio de su mano para sacarlo de esa tierra antes que fuera destruida. Elias fue llevado a otro lugar. El pueblo de Dios, Israel de Egipto y nosotros, y nosotros. Judas describe el mundo del primer siglo con advertencias proféticas que él estaba viendo y que también vendrían de gente muy mala. Pero también es algo para nuestros días y hace un vínculo muy interesante sobre lo que hemos visto hoy. Vamos a Judas, que es también donde se habla de Enoch. Muy interesante, Judas. Solo hay un capítulo y solamente vamos a leer el versículo 11, del 11 al 15. Judas, 11 al 15. Hay de ellos porque han seguido el camino de Caín. Estamos hablando de 70 después de Cristo el primer siglo y estamos hablando del camino de Caín. Camino de Caín y dice y se lanzaron por lucro en el error de Balaam. ¿Cuál es el error de Balaam? Mezcarse con los hijos que no son de Dios, con la gente pagana, con la gente atea, con la gente que no cree en Dios, con la gente rebelde y malebola. Eso hizo Caín.

Y dice y perecieron en la contradicción de Coré, que tiene que ver con la autoridad de Dios sobre sus instrumentos en la tierra. Versículos 12. Estos son manchas en vuestros ágapes que comiendo impudicamente con vosotros se apacientan a sí mismos. Nubes sin agua llevadas de acá para allá por los vientos. Árboles otoñales sin fruto. Dos veces muertos y desarraigados. Fieras ondas del mar que espuman su propia vergüenza, estrellas serrantes para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas. Versículo 14. De estos también profetizó Enoch, séptimo desde Adán diciendo, he aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares. Hablando de soledad, que dijo Enoch que por tradición oral hasta este momento se escribe y se registra para nosotros. Versículo 15. Para ser juicio contra todos. Y este versículo a mí siempre me llamaba la atención porque dice, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías, que han hecho impíamente y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. La palabra impío está aquí cuatro veces en el mismo versículo. ¿Seremos apartados a un lugar porque el mundo y su maldad se nos viene encima?

¿Seremos apartados?

Yo espero que todos seamos protegidos.

Que todos seamos protegidos.

Porque este ha sido el mecanismo divino de Dios para con los suyos.

Este es el patrón que Dios ha ido actuando sobre la vía del hombre que se relaciona con Dios, para con los suyos, para con su iglesia, para con nosotros, para con los que estamos dando testimonio de agradada a Dios en este mundo enfermo, igual que el profeta Noch.

Por eso mis hermanos, concluyendo este mensaje, hoy hemos visto un poco de contexto histórico y genealógico del mundo prediluviano, comenzando con la civilización Caínita hasta la séptima de Adán.

La Mech, un hombre muy perverso y alejado de Dios, a cuáles es la Mech por el lado Caínita, fue el séptimo. Y por la civilización de Cete, desde Adán, los Cetitas, llegamos a Enoc, un hombre intachable, temeroso de Dios, íntegro y que fue capaz de aguantar al punto tan extremo, hay que ponerse a pensar eso. Aguantado ahí toleró tanto que Dios tuvo que intervenir para que la maldad de ese mundo prediluviano no lo asesinara. Esa integridad de Enoc es impresionante.

Dios tuvo que sacarlo de ahí, porque ese mundo ya no aguantaba más, igual que no es, igual que Abraham, igual que Lot, igual que Israel, igual que su Iglesia.

Lo poco que se habla de Enoc no va en desmedro con la gran lección que hemos expuesto hoy. La misma que hombres como Abel, Noé, Abraham y muchos otros más demostraron y triunfaron en sus vidas.

Todos ellos triunfaron actuando conforme a sus convicciones.

Agradaron a Dios con sus vidas, disponiéndolas a la voluntad del creador. Nunca vemos a estos personajes diciendo ¿y por qué tengo que hacer esto? ¿y por qué tengo que guardar el sábado? ¿y por qué tengo que guardar las fiestas? ¿y son judías?

¿yo quiero pasarlas bien? ¿por qué? Nunca vemos a estos hombres preguntando nada.

Agradaron a Dios en un contexto bastante tóxico.

Tengamos fe en que la Iglesia de Dios será protegida cuando la Iglesia de Dios se mantiene. La Iglesia de Dios será protegida cuando tenga que ser protegida.

No sé qué hemos tanto cálculo, no veamos tantos vídeos de profecías del año, el día, la hora. Hay que tener fe en que cuando la Iglesia tenga que ser protegida, va a ser protegida por Dios.

Sólo Dios sabe cuando llegarán esos tres años y medio.

Sólo Dios sabe cómo será todo este milagroso escape.

Estamos en las manos de Dios. Dios tiene el control, no el ser humano.

Procuremos nosotros los que hemos alcanzado al final de los tiempos a agradar a Dios con nuestras vidas, a pesar de ir en un mundo realmente enfermo.

Y me gustaría cerrar con el siguiente verso que uno de ustedes me lo comentó hace poco. Y está en Daniel, Daniel capítulo 3, hablando de la fe, hablando del libro o el capítulo de la fe en hebreos 11.

Tenemos aquí una de las historias que siempre se las contamos a los jóvenes, a los niños, en el libro de Daniel capítulo 3.

Y tenemos aquí a los tres amigos, los tres amigos de Daniel.

Versículo 17, Daniel 3, versículo 17.

Dice, ¡He aquí nuestro Dios! ¿A quién servimos? Puede librarnos del horno de fuego ardiendo. Y de tu mano, o rey, nos librará. Esta fue la convicción, sin dudar, de estos tres jóvenes, que no se quisieron arruiar frente a la estatua de este rey. No quisieron caer en la ídola tría, porque se habían quebrantar los mandamientos de Dios.

Pero el 18 es el que es el más impresionante.

Y dice, ¡Y si no!

Fíjense que está la posibilidad. ¿Sabían qué podía suceder?

Y dicen, ¡Y si no! Si nos vamos a morir aquí, ¡quemados, cepas, o rey, que no serviremos a tus dioses! Ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. Es impresionante esa respuesta. Diciendo, ¡Dios me va a salvar! Y si no, no voy a poner en tela de juicio la ley de Dios.

Voy a estar firme.

Firme y adelante.

Esa es la integridad que tuvo Enoch. Esa es la esperanza que todos tenemos. De que si un día descansemos, vamos a levantarnos al sonido de la final trompeta. Enoch, el séptimo, agradó a Dios. Caminó con Dios. Procuríamos nosotros en el número de la generación que seamos. La cuarta, la quinta, la número cien, la número mil. Eso ya no importa. Procuríamos nosotros de la generación que seamos a agradar a Dios. En esta vida corta que tenemos. Y agregue para sí poder agradar a Dios en la próxima vida eterna que nos espera. Buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.