¿Es la astrología la respuesta a nuestro profundo anhelo de saber qué nos depara el futuro? ¿Hay algún mal en leer el horóscopo diario? O, por lo demás, ¿en obsesionarse con las profecías bíblicas, profundizar en los tests de personalidad o en las noticias? Magnificamos este impulso común de conocer el futuro a la luz de la Biblia.