Si Dios es todo bondad, ¿por qué no abolió la esclavitud? ¿Por qué se limitó a decirles a su pueblo, los israelitas, cómo debían tratar a sus esclavos, en lugar de decirles que no tuvieran esclavos en primer lugar? Preguntas como estas han llevado a muchas personas a concluir que quizá Dios no tiene ningún problema con la esclavitud. Sin embargo, cuando leemos la Biblia, podemos ver claramente que Dios aborrece la institución de la esclavitud —y más aún, podemos ver que toda la historia de la Biblia, el plan maestro de Dios para toda la humanidad, es una historia de emancipación.