Dios, mediante la historia de Rut, dejó para nosotros un gran mensaje: podemos pasar de no tener heredad ni esperanza a ser reivindicados por su misericordia.
Hay grandes lecciones en el mentoreo de Pablo a Timoteo, pero también en la actitud y desarrollo espiritual de este segundo. Mensaje entregado el 2 de mayo de 2015.