Ser generosos a la manera de Dios, y humildes para recibir del mismo modo; puede traer un cambio monumental a nuestra vida.
El Eterno es soberano absoluto de su creación. El libro de Eclesiastés nos lo recuerda potentemente, al mismo tiempo que nos llama a aceptar su grandeza y cultivar nuestra humildad ante él. Mensaje entregado el 13 de febrero de 2021.
El Eterno se complace ampliamente en la humildad y la sencillez de carácter. Y ambas cosas, provienen de una buena relación con él. Mensaje entregado el 22 de junio de 2019.