La ceremonia del bautismo y la imposición de manos, nos abre una vía de comunicación directa con Dios a través de su Espíritu. ¡Hagamos uso de él para crecer espiritualmente, para ser lo que Dios espera de nosotros!
El Nuevo Pacto se diferencia sustancialmente del Antiguo porque nos exige cambiar nuestras vidas en muchos niveles. Pero gracias al mismo, tenemos la herramienta del Espíritu Santo que nos facilita esa tarea.
El proceso por el cual los cristianos debemos experimentar para poder ser perfeccionados por Dios para su futuro reino explicado en una analogía simple y práctica para el alma, cuerpo, espíritu humano y Espíritu Santo de Dios.