Caminar sobre los pasos de Cristo, es algo que nos reanima en cada prueba y dificultad que cruzamos. Y sobre todo, nos alienta al saber que podemos alcanzar la misma resurrección que él, y ser hijos del Padre como él.
A veces, en el momento menos pensado, enfrentamos circunstancias que nos llenan de pena, dolor y pesadumbre. Cuando esto nos ocurre buscamos motivos que justifiquen nuestra consternación. Es entonces cuando debemos recordar el papel de Cristo para reponer a los afligidos y abatidos. Mensaje entregado el 21 de abril de 2018.
El cristianismo occidental no ve de forma positiva el sufrimiento. La comodidad y el placer se han vuelto el propósito de la existencia. Sin embargo, este enfoque hedonista no es bíblico.