El perdón de todos y cada uno de nuestros pecados, tuvo un precio que habría de pagarse para que no sufriéramos la muerte eterna. Valoremos la preciosa sangre de Cristo, que murió para darnos vida. Mensaje entregado el 17 de marzo de 2018.
En vísperas de la Pascua, recordemos la importancia de esta Fiesta Santa en el Plan de Salvación que el Eterno tiene para toda la humanidad. Mensaje entregado el 17 de marzo de 2018.
Nuestra motivación principal como cristianos debe ser emular la vida ejemplar de Jesucristo para convertirnos en las primicias que le prosiguen.
Pascua y Panes sin levadura son dos fiestas estrechamente relacionadas: En la primera aceptamos el sacrificio de Cristo que limpia nuestros pecados, mientras que en la segunda nos esforzamos por mostrar nuestra disposición a estar limpios de pecado.
Limpiar nuestras mentes y corazones para presentarnos ante Dios es un paso fundamental para celebrar adecuadamente la Pascua. Preocupémonos de que la imagen que mostramos al mundo, sea sincera y verdadera.