Hoy puede ser nuestro día de reconciliación con Dios a través del sacrificio de Jesucristo. ¡El Eterno es misericordioso como ningún otro ser!
La ceremonia del bautismo y la imposición de manos, nos abre una vía de comunicación directa con Dios a través de su Espíritu. ¡Hagamos uso de él para crecer espiritualmente, para ser lo que Dios espera de nosotros!