La Palabra de Dios tiene la capacidad de santificar a quienes creemos en ella, siempre y cuando atendamos a sus instrucciones y su propósito en nuestras vidas.
Las doctrinas trinitarias cierran la relación de la familia divina, impidiendo que formemos parte de ella. No obstante, la Biblia nos habla de otro tipo de relación... y no de una trinidad. Mensaje entregado el 30 de abril de 2022.