Debemos imitar el ejemplo de servicio que tuvo Jesucristo.
Uno de los más grandes retos de nuestras vidas, es desarrollar el caracter Santo y justo que Dios espera de nosotros. ¿Cómo lograrlo si no con el poder del Espíritu Santo? ¡Que las promesas que Dios nos ha hecho, fortalezcan nuestra fe!
Podemos desarrollar las mismas virtudes que Pedro. El propósito de este sermón es animarnos a seguir estos ejemplos para superar nuestras situaciones críticas.
Somos la luz del mundo. Tenemos que darnos cuenta de la importancia que tiene ante Dios hablar la verdad.
Debemos reanimarnos para ser pioneros en busca de paz así como fue Jesucristo.
La vida cristiana supone realizar cambios de fondo en nuestras vidas; necesitamos vencer el pecado ¡huir de él!. La Biblia nos presenta una fórmula práctica para iniciar nuestro crecimiento espiritual.
Limpiar nuestras mentes y corazones para presentarnos ante Dios es un paso fundamental para celebrar adecuadamente la Pascua. Preocupémonos de que la imagen que mostramos al mundo, sea sincera y verdadera.