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Ministros de los Estados Unidos visitan a los hermanos de Nigeria y Benín

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Ministros de los Estados Unidos visitan a los hermanos de Nigeria y Benín

El 9 de enero, Mark Mickelson y yo nos embarcamos en un viaje de dos semanas y media a Nigeria y la República de Benín, en África. El propósito del viaje fue visitar personalmente las congregaciones y a los hermanos que están dispersos, ver cómo están, y animarlos. Este viaje me reveló cuán importante es mantener contacto regular con nuestros hermanos en otras partes del mundo. La visita de un ministro de los Estados Unidos representa para ellos una conexión con la oficina central y les recuerda lo importantes que son para el resto de la Iglesia, sin importar su ubicación o circunstancia.

La primera parte de nuestro viaje nos llevó a Lagos, Nigeria, donde guardamos el sábado. En esta ciudad vive junto a su familia nuestro pastor nigeriano, Oludare Akinbo. Se estima que en Lagos actualmente hay 21 millones de habitantes, lo que la convierte en la ciudad más grande de África. En medio de toda esta actividad hay un pequeño grupo de fieles individuos que se esfuerzan por servir a Dios.

La congregación de Lagos es la más grande de las tres congregaciones de la IDU en Nigeria. En esta particular ocasión se reunieron aproximadamente 55 hermanos para guardar el sábado, adorar a Dios y disfrutar de agradable compañerismo.

En el ambiente había bastante euforia juvenil, ya que 60 por ciento de la congregación tiene entre 20 y 35 años y además hay un grupo de adolescentes y niños. La vitalidad de ellos realmente se hizo notar durante los himnos, ya que todos cantaban a toda voz y con un ritmo bastante rápido, lo que al parecer es una característica única de esta zona. Fue realmente maravilloso ver al pueblo de Dios regocijándose junto a pesar de vivir en un ambiente que suele ser muy difícil.

Después del sábado, los señores Akinbo, Mickelson, Yemisi Ibirogba y yo viajamos cuatro horas por auto hasta la ciudad de Benín, ubicada en el lado oriental de Lagos. Allí nos reunimos con los miembros locales que estuvieron en condiciones de asistir a un estudio bíblico el domingo por la noche. El mensaje del Sr. Mickelson nos recordó que a pesar de que no siempre comprendemos por qué pasamos por ciertas pruebas, debemos entender que Dios es bueno y su voluntad es perfecta. Ese mensaje fue particularmente alentador para ciertos miembros que actualmente están pasando por pruebas personales muy difíciles.

Nuestro itinerario nos permitió quedarnos en la ciudad de Benín por unos días. Este tiempo fue muy provechoso y bien utilizado, ya que llevamos a cabo varias visitas con los hermanos, ya fuera en sus hogares o en nuestro hotel. A medida que llegamos a conocer mejor a estos miembros y sus circunstancias en ese lado de Nigeria, pudimos fortalecer nuestras relaciones con ellos.

Cuatro horas al sudeste de la ciudad de Benín se encuentra la congregación de Owerri. Pasamos cuatro días en esa región, incluyendo un día sábado. El escenario en el que se haya inserta es el más rural de todas las congregaciones nigerianas. Muchos de los 35 miembros de Owerri viven en aldeas remotas y periféricas esparcidas a lo largo de la región. El diácono de Owerri, Coleman Nworgu, pasó dos días guiándonos a través de estas aldeas para que pudiésemos visitar a los hermanos y sus familias.

Las condiciones de vida de la mayoría de nuestros miembros son muy modestas en comparación con los estándares occidentales. No poseen abundantes bienes físicos ni de lujo, pero son gente dinámica que está dispuesta a servir y compartir de buenas ganas lo que tiene. Su espíritu de hospitalidad fue muy evidente, ya que dondequiera que fuimos nos ofrecieron comida.

Muchas de nuestras conversaciones se enfocaron en las noticias de la Iglesia y en el Reino de Dios venidero. Además, los momentos que pasamos juntos brindaron a los miembros la oportunidad de explicarnos mejor las costumbres y tradiciones de la sociedad en que viven. Fue muy educativo enterarnos de los desafíos que comúnmente enfrentan nuestros hermanos en aquella parte del mundo, y muchos expresaron su sincero aprecio por Las Buenas Noticias. Para ellos, ésta es el sustento que los conecta con el cuerpo de la Iglesia y les ofrece ánimo y la esperanza de una era muchísimo mejor que está por venir. Frecuentemente comparten la revista con otros parientes y amigos que viven en la aldea. Conocimos a algunas personas que, aún sin ser miembros, también nos manifestaron su gratitud por la revista.

El último sábado de nuestro viaje lo pasamos con la congregación de Cotonú, República de Benín. La República de Benín es una región de habla francesa ubicada en la frontera occidental de Nigeria.

Ha sido una gran bendición para esa región que el Sr. Akinbo y el Sr. Ibirogba tengan la habilidad de conversar con la congregación de Cotonú en su lengua nativa común, llamada “yoruba”. El dominio de esta lengua les ha permitido hacer visitas frecuentes a esa región y además interpretar para nosotros durante nuestra estadía.

El viernes por la mañana nos juntamos en la casa de Michel Ogoudele. El patio techado en la parte delantera de su casa se usa como salón de reuniones de la Iglesia en Benín. Su familia nos recibió cálidamente, y también los dos miembros que viajan tres horas cada viernes para estar presentes en los servicios sabáticos.

El Sr. Ogoudele organiza periódicamente estudios bíblicos familiares y canto de himnos los viernes por la noche. A pesar de que quedó ciego hace dos años debido a un glaucoma avanzado y cataratas, él aún puede enseñar la Palabra de Dios y con frecuencia cita escrituras de memoria. Después de una hora de compartir, le pidió al Sr. Mickelson que presentara un corto estudio bíblico, el cual concluyó con un himno y una oración.

Hubo 27 personas presentes en los servicios del día sábado. Ambos medios sermones fueron traducidos del inglés al yoruba. Los mensajes fueron claramente entendidos y bien recibidos por todos. El Sr. Ogoudele comentó cuán oportuno fue lo que oyó ese día.

Después de los servicios disfrutamos una alegre convivencia y compartimos una deliciosa comida antes de nuestra partida de vuelta a Lagos, Nigeria. La congregación nos acompañó a nuestro vehículo para despedirnos, preguntándonos cuándo íbamos a poder regresar.

Yo volví a mi casa en los Estados Unidos el 26 de enero, mientras que el Sr. Mickelson y el Sr. Akinbo se dirigieron a Ghana para una semana más de viajes y visitas.

Se pueden ver más detalles de nuestros viajes, como también fotos y videos, en mi blog que se encuentra en: http://blog.travelpod.com/travelblog/paul_moody/1/tpod.html.