La mayoría de quienes creen en la Biblia, piensan que este es el mundo de Dios. Pero, ¿cómo podemos justificar tal creencia frente a todo el crimen, violencia, guerras, opresión, hambrunas y desastres que vemos a nuestro derredor? Lo sorprendente es que en términos de la sociedad humana y su impacto sobre el mundo, éste claramente no es de Dios, sino que ha sido secuestrado por un enemigo invisible. Esta es la historia de aquel secuestro ¡y de cómo llegará a su fin!