A muchos les puede resultar extraño que un festival religioso en honor de Cristo se haya originado anteriormente al cristianismo. Sin embargo, algunos de los ritos de tal celebración se pueden encontrar en los antiguos anales de Babilonia, Egipto y Roma. Este hecho demuestra claramente que tales celebraciones, a pesar de que se les consideren “cristianas”, no honran a Jesucristo.