Muchos suponen que los seres vivientes evolucionaron gradualmente durante miles de millones de años. Pero es necesario examinar todos los hechos antes de aceptar la evolución como un hecho comprobado. ¿Creó Dios los cielos y la tierra, como lo afirma la Biblia? ¿O es el mundo y todo lo que contiene simplemente el resultado de fuerzas evolutivas que se han manifestado al azar? En este número de Las Buenas Noticias comenzamos una serie de artículos acerca de la creación y la evolución.