La Biblia se refiere al tiempo del fin. ¿Qué es, exactamente, lo que va a llegar a su fin? Para entenderlo correctamente, debemos tener muy claro que este no es el mundo de Dios. Él no es el autor de los hogares destruidos, los matrimonios deshechos, la violencia, los odios raciales y étnicos, la corrupción gubernamental, la avaricia, la contaminación, la depresión, las enfermedades y la persecución que vemos a nuestro alrededor, con todo el sufrimiento que esto implica.