En 1933, Winston Churchill hizo esta aterradora advertencia: “Nadie puede contemplar los eventos que se están desarrollando en Alemania sin experimentar una creciente ansiedad por el desenlace de ellos”. Con esta crisis económica que afecta a la eurozona, ¿se repetirá la atribulada historia de Berlín? ¿Nos entrega la profecía bíblica algún indicio sobre el rumbo que están tomando los acontecimientos en Europa?