Después de que los cristianos se deshacen de la levadura, que representa el pecado, deben vivir una nueva vida de "sinceridad y verdad".
En Primera de Corintios cinco, Pablo habla sobre la conexión entre la levadura y el pecado. Es una gran metáfora que nos enseña muchas cosas. En el versículo ocho, comienza a decirnos que tenemos que guardar esta Fiesta de los Panes sin Levadura. Y, en otras palabras, que esa levadura que representa el pecado tiene que desaparecer.
Tenemos que asegurarnos de deshacernos de ella. Nos exhorta a vivir bajo lo siguiente: “Así que deshazte de la levadura, déjala atrás y vive la verdad espiritual detrás de ella”. Entonces continúa: "Así que celebremos la fiesta…".
Y ¿Qué fiesta? Bueno, se refiere a la Pascua, que acompaña a los Días de Panes sin Levadura. Pero no con la levadura vieja, no con una vida pecaminosa, no con la levadura de malicia y maldad, sino con el pan sin levadura de sinceridad y verdad.
Esto es poderoso porque Pablo no deja lugar a duda sobre si hay que guardar o no los Días Santos. No hay duda de si se debe guardar o no esta Fiesta de los Panes sin Levadura. La pregunta es, ¿cómo la observamos? ¿Cómo guardamos esta fiesta?
Bueno los cristianos de hoy, los cristianos del Nuevo Pacto, los cristianos del Nuevo Testamento, debemos guardar los Días Santos, específicamente aquí se nos habla de los días de los panes sin levadura y ¿cómo los observamos? Lo hacemos con sinceridad y verdad. Por eso las Fiestas Santas son tan importantes, porque se pueden aprender grandes lecciones espirituales.
Así que dejemos atrás esa levadura y tengamos vidas verdaderamente sinceras y puras.
Esto fue BTDaily. Hasta la próxima.
El plan que Dios tiene para dar vida eterna a los hombres ha existido “desde la fundación del mundo”, y las fiestas santas nos enseñan ese extraordinario plan. En las páginas de este folleto podrá aprender acerca del fascinante propósito de cada una de las fiestas santas de Dios, así como de la maravillosa esperanza que encierran para toda la humanidad.
Steve creció en una familia muy musical en la región Central-Oeste de los Estados Unidos. Su padre fue vocalista de una gran banda y a su madre le encantaba cantar. Siempre le mencionaban a él: "puedes hacer lo que desees con la ayuda de Dios".
Su acercamiento a la música se incrementó y obtuvo una licenciatura en Educación Musical. Tuvo presentaciones no sólo en el país, sino también con la Organización de Servicios Unidos (United Services Organization, USO), una organización sin fines de lucro, alrededor del mundo.
Finalmente, Dios comenzó a arrastrarlo a su obra. Regresó a la Universidad, obtuvo una licenciatura en Teología y en el proceso conoció a su esposa Kathe. Juntos han dedicado sus vidas al servicio.
La pasión de Steve es ayudar en la iglesia, y lo ha hecho por 20 años pastoreando congregaciones de Minnesota a Louisiana. Kathe trabaja a menudo con coros infantiles, mientras que Steve dirige a los adultos y produce grabaciones musicales con sus hermanos. Además, es un instructor del Centro Bíblico Ambassador, así como un anfitrión en el programa de televisión Beyond Today.
La Familia Myers disfruta estar con sus 3 hijos, paseos en bote, montar a caballo, o siendo voluntarios en los campamentos de verano de la Iglesia, ya que la unión de la familiar es un don preciado en estos días.