Lecciones de vida: Tres maneras de identificar a un sinvergüenza

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Proverbios 6:12-15 enumera tres comportamientos que pueden ayudar a personas honestas a identificar y evitar a un sinvergüenza.

Un sinvergüenza es un confabulador. Es una persona egoísta que vive sin principios morales y es motivado por el deseo de prosperar a expensas de otros. Los sinvergüenzas eligen como blanco a los ingenuos.

Proverbios 6:12-15 (NVI) enumera tres comportamientos que pueden ayudar a personas honestas a identificar y evitar a un sinvergüenza.

Puntos para reflexionar

1. No se puede confiar en las palabras de un sinvergüenza porque siempre está tratando de aprovecharse de los demás.

Proverbios 6:12 - “El bribón y sinvergüenza, el vagabundo de boca corrupta…”. Un sinvergüenza es difícil de identificar por sus palabras. Dice una cosa, pero en realidad quiere decir otra, porque esconde sus verdaderas intenciones.

2. Un sinvergüenza planea, con otros iguales a él, cómo engañar y robar.

Proverbios 6:13 – “…hace guiños con los ojos, y señas con los pies y con los dedos…”. Un sinvergüenza siempre está buscando la última maquinación para hacerse rico rápidamente y busca juntarse con otros como él para “trasquilar la oveja”.

3. Debido a que el sinvergüenza trama engaño, crea conflicto.

Proverbios 6:14 – “…el malvado trama el mal en su mente, y siempre anda provocando disensiones…”. Un sinvergüenza ama desbaratar relaciones y transacciones entre otros, siempre y cuando puede obtener un beneficio. A él no le importa cómo un trato daña a otros. Su única preocupación es “ganar en una transacción”.

Aplicación

Proverbios 6:15 – “Por eso les sobrevendrá la ruina; ¡de repente será destruido, y no podrá evitarlo!”.

El sinvergüenza tiene una boca corrupta, intriga, maquina, suscita conflicto y disensión, pero estos comportamientos eventualmente lo llevarán a su ruina. Una persona sabia puede identificar y evitar a un sinvergüenza.

Fuente: ucg.org

Course Content

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Gary Petty

Se graduó del colegio Ambassador en 1978 con una especialización en medios de comunicación masivos. Trabajó durante seis años en Pennsylvania y Texas en la industria radiofónica.

Fue ordenado ministro en 1984 y ha servido en congregaciones en Longview y Houston, Texas; Rockford, Illinois; Janesville y Belot, Wisconsin; y San Antonio, Austin y Waco, Texas. Actualmente es pastor de congregaciones en Nashville, Murfreesboro y Jackson, Tennessee.

Él comenta que es emocionante formar parte en la predicación de las buenas noticias del Reino de Dios mediante los medios de comunicación; y confía en que el material presentado hará una diferencia positiva en la vida de las personas, favoreciendo una relación con su Padre celestial.