Atajos

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Atajos

Todos buscamos atajos, ¿no es así? Queremos la ruta más corta y mejor para viajar a cualquier lugar.

¿Alguna vez ha tomado lo que usted creía que era un atajo, solo para descubrir que el camino era más difícil y tardó más tiempo en llegar a su destino?

¿Por qué tanta gente está atrapada en buscar hechizos y encantos para doblar el mundo espiritual a su voluntad? ¿Por qué buscan los caminos que tantos han recorrido y que los llevó a un falso rumbo?

La primera enseñanza sobre qué camino tomar llegó al hombre de su Creador. Él anduvo y platicó con él en un bello jardín y lo trató como un amigo. Él le dijo qué debía evitar para no resultar herido y qué le impediría del camino a la vida eterna.

Adán escogió lo que creyó ser un atajo – no tendría que seguir todo lo que Dios le había enseñado, pero podía discernir el bien y el mal por cuenta propia. No tenía que esperar a que Dios le diera vida eterna, pues él ya la tenía, ¿cierto?

“No moriréis,” dijo la serpiente a Adán y Eva en el jardín.

Existen muchas historias sobre magos y brujas que realizaron milagros y que viven eternamente. Se han escrito libros al respecto y mantenidos en secreto. Prácticas antiguas están nuevamente de moda, ya que la gente busca encontrar estos caminos y acceder al reino espiritual, adentrarse profundamente a lo que desconocen, pues piensan que encontrarán un atajo a la riqueza, felicidad y eternidad.

¿Por qué tanta gente está atrapada en buscar hechizos y encantos para doblar el mundo espiritual a su voluntad? ¿Por qué buscan los caminos que tantos han recorrido y que los llevó a un falso rumbo?

Nuestra nación solía ilegalizar estas cosas, pero lentamente se están volviendo más comunes.

Progresivamente, el ocultismo se ha vuelto popular.

En El Mago de Oz, el mago era un fraude, mas las brujas no.

En La Hechizada, una bruja es representada como la buena que siempre está a cargo, con un esposo interpretado como un tonto torpe que debe ser rescatado una y otra vez por medio de los mágicos atajos de la bruja para ser exitoso.

Muchas historias han tenido temas oscuros que encontramos fascinantes si nos abrimos a ellas. Historias de vampiros sedientos de sangre, de zombis y seres que viven sin moderación.

Nunca en la historia de la humanidad hemos estado sin las directrices de nuestro Creador, pero la mayoría ha rechazado su camino y buscado un atajo. Mientras la humanidad se aleja de la Biblia y conocimiento del camino de Dios, muchos están cayendo en la misma trampa puesta por Satanás el Diablo, quien promete un atajo a grandes recompensas sin tener que hacer esfuerzo.

Nosotros tenemos eternidad en nuestros corazones, pues Dios lo dispuso. No podemos imaginar un tiempo en el que existamos sin el conocimiento del camino recto y estrecho. Podemos encontrar amplios rumbos que ofrecen las mismas recompensas. Pero ¿de verdad cumplen con eso?

Las personas que se involucran con lo oculto se dan cuenta que sus vidas son consumidas por eso ya que son absorbidos a una realidad alterna.

Jesús rechazó el atajo que Satanás le ofreció. Él sabía que no solamente lo destruiría a él, sino también a toda la futura familia por la cual él iba a dar su vida.

Jesús nos advirtió: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:13-14 Mateo 7:13-14 [13] Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; [14] porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

La verdad es que cuando se trata de nuestro camino hacia Dios, hacia la espiritualidad, eternidad y paz mental, debemos seguir las directrices de la Biblia. Esas instrucciones nos dicen que nos alejemos de los caminos oscuros.

Esos caminos solo llevarán a los caminos oscuros y retorcidos que nos alejan de nuestro Creador.