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Pablo

  • por Mario Seiglie
Luego de que el apóstol Santiago tomara la decisión final en la conferencia ministerial de Jerusalén, todos allí determinan enviar un decreto con estas conclusiones a todas las iglesias donde había gentiles conversos. Es tan importante entender este decreto para nuestra fe y doctrinas que debemos examinarlo cuidadosamente.
  • por Francisco Solórzano
Todos tomamos caminos diferentes en la vida, pero no podemos estar seguros si la ruta escogida nos conducirá a nuestra meta.
  • por Raúl Machicao
Como sucedió con Jesús ante Pilato, nadie estuvo dispuesto a dejar en libertad a Pablo. Lo cierto es que el viaje final de Pablo a Roma fue algo que Jesucristo había determinado previamente cuando le dijo “pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma” (Hechos 23:11).
  • por Raúl Machicao
Conociendo la inquietud del espíritu de Pablo, podemos pensar que fueron muchos los lugares, tanto en Siria como en Cilicia en que el evangelio fue sembrado, y las congregaciones que pudieron haber quedado como resultado de dichos esfuerzos. El segundo viaje duró tres años (50 al 52 d.C.).
  • por Raúl Machicao
Pablo, Bernabé y algunos otros de ellos subieron a Jerusalén, a los apóstoles y a los ancianos, quienes los recibieron y contaron lo que Dios hizo con ellos. Entonces Santiago que era pastor en Jerusalén, condujo al concilio para fijar el rumbo a seguir.
  • por Raúl Machicao
El primer viaje misionero de Pablo, Bernabé y Juan Marcos duró dos años (46-47 d.C.), y su recorrido fue por Chipre y el sur del Asia menor.
  • por Raúl Machicao
Sobre el ministerio de Pablo, aunque siempre estuvo acompañado de sanidades y milagros, su lado fuerte era la poderosa exposición de las Escrituras por medio de las cuales probaba la divinidad de Jesucristo como el único y eterno Hijo de Dios.
  • por Raúl Machicao
La comunidad cristiana de Damasco debe de haber notado cierto cambio en Saulo después de su ausencia. Porque al regreso de Arabia, Pablo empezó a poner en práctica el ministerio al cual fue llamado por Jesús.
  • por Raúl Machicao
Minutos antes, y sin un choque tan estremecedor como el que le tocó vivir en las afueras de la ciudad de Damasco, este arrogante fariseo no se hubiera humillado ante nadie.
  • por Raúl Machicao
La salvación y el llamamiento del fariseo Saulo es una clara y contundente demostración de la obra de gracia realizada en los que son llamados, sin importar cómo haya sido su vida pasada.
  • por Raúl Machicao
Allí donde el ser humano solo ve lo negativo, Dios en su infinita sabiduría e inconmensurable amor, puede transformar todo, haciéndolo excepcionalmente útil.
  • por Raúl Machicao
La aversión que movía a Saulo de Tarso contra la joven y primera era de la “iglesia de Éfeso”, no se puede atribuir únicamente a su formación como fariseo, porque algunos de ellos creyeron en Jesús o bien condescendieron con la fe.