La mejor decisión

La mejor decisión

Algunas veces nos angustiamos por decisiones que hemos tomado o que vamos a tomar.

Nunca tema al fracaso, pero esté listo para sobreponerse e intentarlo de nuevo. Así es cómo aprendemos y desarrollamos carácter.

Algunas personas encuentran tan enormemente desafiante la tarea de tomar una decisión, que eligen, de manera definitiva, no tomar decisiones. Todos necesitamos sabiduría y entendimiento para tomar buenas decisiones, pero estamos limitados de muchas maneras y no conocemos todo lo que podría ayudarnos para tomar la “absoluta” mejor decisión. La certeza absoluta es un evento que nunca llega. Podemos trazar los mejores planes y eventos imprevistos pueden ocurrir y cambiarlo todo. Jesucristo habló de un hombre que trazó planes para asegurar su abundancia de bienes en esta vida, pero también nos dijo que esos bienes no eran algo suficiente para ser agradable a Dios (Lucas 12:16-21 Lucas 12:16-21 [16] También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. [17] Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? [18] Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; [19] y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. [20] Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? [21] Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Hay una gran verdad en esta parábola.

Entonces ¿qué hacer?. Pues, ir hacia adelante y conseguir tanta información como sea posible. Sopese los pros y contras de tomar tal o cual decisión. Hágalo con tanta sabiduría como sea posible, porque no podemos tener certeza absoluta mientras seamos carne y sangre. Al usar nuestras mentes sabiamente y luego ajustar nuestros planes cuando sea necesario, crecemos en el carácter que agrada a Dios. Nunca tema al fracaso, pero esté listo para sobreponerse e intentar de nuevo. Así es cómo aprendemos y desarrollamos carácter.