Errar es humano

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Errar es humano

Hay muchos factores involucrados en nuestra toma de decisiones, así como en la elección de nuestras palabras y acciones. La ignorancia, el cansancio, la temeridad, el descuido, la falta de reflexión y el miedo son solo algunos de ellos. Decimos que errar es de humanos, y todos podemos estar de acuerdo con eso. Sin embargo, culpar a alguien o algo más por nuestros errores, parece ser aún más humano. Adán y Eva nos mostraron el pensamiento humano más común y en todo su esplendor cuando tuvieron que enfrentar su error (Génesis 3:10-13 Génesis 3:10-13 [10] Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. [11] Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? [12] Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. [13] Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
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).

La otra parte del famoso dicho es, "perdonar es divino". Y perdonar no nos resulta fácil, pero es algo que nuestro Creador nos exige (Mateo 6:12-14 Mateo 6:12-14 [12] Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. [13] Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. [14] Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
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). Jesucristo nos dijo que debemos volvernos perfectos, así como Dios es perfecto (Mateo 5:48 Mateo 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
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). Dios es fiel en perdonar cuando una persona se arrepiente de verdad. Es muy útil recordar que nos hemos equivocado y también que necesitamos ser perdonados por nuestros semejantes y por Dios. Sabiendo eso, podemos comenzar a practicar el perdón, dando margen a los errores que otros cometen. Incluso si un perdón “formal” no fuera posible o necesario, desterrar la venganza de nuestro corazón es saludable para nosotros. Es mejor dejar algunas cosas en las manos de Dios, así como nuestros pecados personales quedaron en sus manos. Este es un gran tema, y muy importante.