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Esta semana que recién pasó, tuve ocasión de realizar el estudio bíblico de miércoles por la noche, siguiendo con la planeación estratégica que elaboramos a principios de año. Hemos tratado lo posible, señirnos a nuestro plan. Nuestro plan este año fue para predicar respecto de los festivales santos. Y eso es lo que hemos estado haciendo durante este año. Ha sido nuestro tema de este primer semestre, hablar, predicar al mundo acerca de los festivales santos.
Si están vigentes o no están vigentes. Esa es nuestro tema. Nuestras convicciones nos dicen decir precisamente que los festivales santos están vigentes. Y no, como muchos han dicho, que estas ya son cosas pasadas, festivales judíos que son para ellos y no para nosotros. A mí me correspondió en esta ocasión hablar acerca de la fiesta de las trompetas.
Y al hablar acerca de la fiesta de las trompetas, caí en la cuenta de algo que, si bien es cierto, no he hablado pocas veces, lo he hablado muchas veces, pero no por eso pierde vigor. Caí en la cuenta que de todas las fiestas santas, la única fiesta que no tiene una representación explícita en el Nuevo Testamento es la fiesta de la cual me correspondió hablar este día miércoles, la fiesta de trompetas. La única fiesta que no tiene una explicitación directa es la fiesta de las trompetas. Entonces, como uno defiende este punto de vista que podrían argumentar las personas que dicen, mire, esas son fiestas pasadas, ¿ves?
Se fijan, en el Nuevo Testamento no hay una referencia directa respecto de la fiesta. Quizás el único acercamiento que podríamos decir para defender la fiesta es la escritura de Colocenses 2.8. Los invito a pasar allá. Colocenses 2.8 está esta escritura que muchas veces hemos tenido que defender a qué se refiere y en donde más de alguna vez ha sido teresciversada. A este respecto pensaba si hay algún escritor neo-testamentario que ha sido teresciversado, este es precisamente Pablo. Y Pablo fue el que escribe aquí esta carta y podemos comenzar a leer del versículo 8. Dice aquí, mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas según las tradiciones de los hombres conforme a los rudimentos del mundo y no según Cristo.
Aquí Pablo estaba trayendo a colación esta teresciversación de las escrituras y también en el cristianismo neo-testamentario comenzaron a aparecer grupos que pensaban distintos a la sana doctrina y empezaron a tratar de intervenir la doctrina en cuanto a lo que hay que comer, en cuanto a lo que hay que beber. Y vayamos más adelante, dice porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestado. En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal en la circuncisión de Cristo.
¿Cuál es la circuncisión de Cristo? Bueno, el bautismo. Y por eso aquí el verso siguiente dice sepultados con él en el bautismo en el cual fuisteis también resucitados con él mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. Ya vosotros estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne os dio vida juntamente con él perdonando todos los pecados, lo que hablaba Don Omar hace un momento atrás. Dice aquí anulando el acta de los decretos.
Esta expresión, acta de los decretos es algo con lo cual en muchas de las conferencias y seminarios bíblicos que hemos dado en el pasado, hay que ver que este es un tema recurrente. ¿Qué significa eso? Anulando el acta de los decretos que nos era contraria. Y entonces muchas personas en el mundo dicen que esto se refiere a los mandamientos. ¿Qué es el acta de los decretos? Son los mandamientos. Y entonces una de las preguntas que uno hace inmediatamente es los mandamientos no son contrarios porque eso es lo que está diciendo aquí, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros.
Dice aquí que nos era contraria y entonces uno dice, ah, los mandamientos no son contrarios. Como mencionaba Don Omar hace un momento atrás. Es un yugo demasiado difícil de llevar. ¿Es así? No, no es así. Aquí el acta de los decretos es la sentencia, la sentencia que había y que pendía sobre nuestras cabezas. Esa sentencia que decía que nosotros estábamos condenados a muerte porque habíamos transgredido la Santa Justa y Perfecta ley de Dios.
Y entonces aquí Cristo dice quitándola del medio y clavándola en la cruz. La sentencia de muerte que había por sobre en nuestras cabezas fue clavada en la cruz. Y dice aquí, verso 15, y despojando a los principados, ya las potestades los exhibió públicamente triunfando sobre ellos en la cruz. Por eso nosotros decimos, Cristo murió por nuestros pecados. Él nos reemplazó y en ese reemplazo la sentencia de muerte que había sobre nuestras cabezas fue anulada. Dice aquí, verso 16. Por tanto, Nadí os juzgue, esto de juzgar se refiere a condenar, juicio condenatorio. Nadí os condene, dice en comida o en bebida. Bueno, ¿a qué se refiere eso? En comida o en bebida.
Cuando uno se va al griego se encuentra que en realidad la palabra aquí cuando dice en comida exactamente es el acto de comer. El acto de comer. Y entonces uno dice, bueno, ¿por qué aún no lo podrían condenar por comer? Bueno, allí es donde aparece y por eso quise leer esta introducción desde el versículo 8. Mirad que Nadí os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas. Había personas en los primeros cristianos que se desviaron de la verdad y decían, por ejemplo, que había que comer solamente vegetales.
Solamente vegetales. Bueno, el solamente vegetales no es así. La escritura menciona una y otra vez que Dios creó alimentos y dentro de esos alimentos están los alimentos, carnos de carne, los cuales tienen una especificación, ¿verdad? Y también cuando dice Nadio juzgue comida o enbebida, enbeber. ¿A qué se refiere eso?
Bueno, también había personas en la época neo-testamentaria que pensaban que había que, para mantenerse puros, había que abstenerse de beber vino. Y eso es increíble. ¿Cómo hasta el día de hoy llegan hasta nuestros días doctrinas de esa índole, personas que se abtienen de beber vino? Sin embargo, uno no puede sino pensar que la escritura no es que critique el beber. Lo que critica es el exceso en el beber. De hecho, beber alcohol con moderación no es un pecado. La Biblia dice que el vino es un regalo de Dios.
Es un regalo de Dios. Aquí en Salmos, en Salmos 104, hay una escritura que habla al respecto, hablando de Dios, de lo que Él hace por la humanidad. En Salmos 104, verso 13, Él dice, Él riega los montes desde sus aposentos del fruto de sus obras, se saca a la tierra. Él hace producir el eno para las bestias y la hierba para el servicio del hombre, sacando el pan de la tierra. Aquí hablando como Dios es el que entrega todas las cosas. Y dice aquí, verso 15, hablando de Él hace producir el eno y la hierba sacando el pan de la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre.
Él entrega, Él hace producir a los viñedos y el hombre, bueno, guarda el vino o el mosto, pero con la oxidación finalmente se transforma en vino. Y Dios lo ha preparado así. También en Ecclesiastes 9, en el verso 7, Ecclesiastes 9, verso 7, esta defensa de tesis respecto del vino. Dice Ecclesiastes 9, 7, anda y come tu pan con gozo y bebe tu vino con alegre corazón porque tus obras ya son agradables a Dios.
Dios dice, se ve que uno puede alegrarse con el vino. El problema está en la moderación. Ahí es donde, ese es el problema. Beber con justa moderación. ¿Cuál es esa justa moderación? En Proverbios 23, la Escritura lo declara. Proverbios 23, verso 31. Dice aquí, no mire salvino cuando rojea. Ese es el tope, esa es la línea, esa es la medida.
Y entonces uno dice, bueno, ¿cómo es eso? ¿El vino cambia de color? Es una cosa mágica. Uno bebe vino y el vino cambia de color. Es algo químico que ocurre. No, pues esto es algo que ocurre en la mente de uno o de otros. No de uno. De qué estamos hablando. No mire salvino cuando rojea. Cuando resplandece su color en la copa. Ese es el tope. Cuando ya uno empieza a ver que el vino está distinto, uno debería parar. Ese es el punto. Y si uno no puede parar, está en problemas.
Está en problemas. Y si una persona no puede controlarse, debería tomar medidas drásticas al respecto. No han pensado, hay personas que dicen, mire, yo empiezo y no puedo parar. Puede ser. Puede ser. Bueno, si pasara aquello, y yo no digo que pase, solamente digo, si pasara aquello, uno debería abstenerse. Aptenerse. Años atrás, cuando yo vivía en Osorno, tuve ocasión de conocer a una persona que había sido alcohólica. O sea, había su alcoholismo controlado a una persona, alcohólicos anónimos. Fue alcohólicos anónimos y se rehabilitó. Bueno, aquella persona me contaba que ella tenía prohibido incluso el vinagre.
El vinagre. ¡Wow! Porque ella me dijo, mire, ¿sabe qué? Cuando el vinagre entra en mi sangre, se me descontrola mi control. Y entonces ni el vinagre en las ensaladas. Y entonces, siguiendo este principio, uno dice, bueno, aquí en Mateo 5.29, cuando Jesucristo estaba hablando de la fornicación, pero muy bien que podemos extrapolarlo a todo tipo de pecados, en particular pecados de esta índole, en donde la persona se descontrola.
Si el alcohol alegra, por supuesto que alegra. Y la misma escritura dice que uno beba al vino con alegría, porque es un don de Dios. El punto está en si uno no se puede detener. Si uno no se puede detener, uno no debería beber vino. Siguiendo este principio, Mateo 5.29, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, sácalo y échalo de ti. Pues mejor te es que se pierdan uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo se ha echado en el infierno.
Si una persona llegara al iglesia, yo no digo que haya llegado al iglesia, estoy diciendo, contando esta experiencia. Ella me decía, mire, yo no puedo beber vino. Ni siquiera vinagre. Porque si no, me descontrolo. Bueno, por eso es que, cuando se dice aquí, nadie os condene, nadie os condene por el comer, por el beber, porque se habían ido al extremo.
Al extremo de decir, mire, sabe que el vino, las personas que beben vino son bebedores y comilones, los que comen en exceso. Bueno, eso es el extremo. Beber con moderación está permitido, avalado en las escrituras. Bueno, volvamos al tema de colosenses.
Aquí, cuando dice, nadie os condene. Vamos a ir allá, con losenses.
Claro. Verso 16. Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, en comer o en el beber, y en cuanto a días de fiesta, festivales. Y luego dice, luna nueva o día de reposo.
Luna nueva, en singular. Cuando uno busca aquí la palabra en griego, aquí cuando dice luna nueva, el griego no menía, no menía. Y el diccionario bíblico de Strón dice exactamente, Festival de la Luna Nueva. Festival de la Luna Nueva. Y entonces, ésta podríamos decir que es la única referencia al Festival de la Luna Nueva. ¿Cuál es el Festival de la Luna Nueva? Esa era otro nombre con el cual se conocía la fiesta de las trompetas.
El Festival de la Luna Nueva del mes séptimo. El mes séptimo. Aquí en Nehemías 8.
En Nehemías 8.
Cuando el pueblo del exilio en Babilonia vuelve en Israel, en el verso 1 dice y se juntó todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las aguas y dijeron a Esdras el escriba que trajes el libro de la ley de Moisés, la cual el eterno había dado a Israel y el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres y de todos los que podían entender el primer día del mes séptimo. ¿Cómo se contaban los meses en Israel? ¿Acaso no era contando las lunas nuevas?
La Luna Nueva del mes séptimo. El día de la fiesta de las trompetas. En Levítico 23-24.
También está esta escritura que usamos siempre que queremos hablar de los festivales santos. En Levítico 23 es la escritura tipo, podríamos decir, en donde están todas las fiestas santas, las siete fiestas santas. Y en el versículo 24 dice, habla los hijos de Israel y Diles, en el mes séptimo, al primero del mes tendréis día sábado. Una conmemoración al son de las trompetas. El primer día del mes séptimo. Como dije al principio de este mensaje, la fiesta del día de las trompetas, salvo esta escritura de conlocences, no tiene expresión neotestamentaria, a diferencia de las demás fiestas, que sí, ahí aparecen todas mencionaditas desde el sábado, hasta el último y grandia de las fiestas, allí en Juan 7. Y entonces, aquí la pregunta que desarrollamos el día miércoles es, bueno, ¿por qué sucede eso? ¿Por qué sucede que la fiesta, la que inaugura el mes séptimo, porque eso también es llamativo, la fiesta de las trompetas, inaugura el mes séptimo. Y en el mes séptimo ocurren fiestas, todas las fiestas de final del año. Y entonces uno dice, bueno, ¿por qué una fiesta que tiene un particular lugar en el cano no aparece explicitada en el Nuevo Testamento? Y uno dice, bueno, ¿por qué ocurre eso? Y entonces la pregunta que deberíamos hacernos es, más bien, ¿para qué ocurre eso? Porque lo que tenemos que dejar en claro, primero que todo y antes que nada, lo que siempre debe estar en nuestras mentes es que las escrituras han sido inspiradas por Dios, han sido inspiradas por Dios. Y porque uno no entienda a cabalidad un tema, no significa que las escrituras, por ejemplo, se contradigan. Las escrituras no se contradicen, las escrituras se complementan. Aquí en segunda de Timoteo 3 está esta escritura que siempre vale la pena traer acolación cuando uno defiende un tema bíblico. Toda la escritura es inspirada por Dios.
Toda la escritura es inspirada, no una parte, no un segmento. Y como fueron inspiradas por Dios, la escritura no se contradice. No es que haya una, entre comillas, he tenido ocasión de leer algunos comentarios bíblicos que mencionan que Pablo, por ejemplo, Pablo evolucionó en su doctrina, evolucionó en su doctrina, que partió diciendo una cosa, ya medida que fue pasando el tiempo, fue cambiando. Eso no es así, eso no es así. Por eso yo les mencionaba hace un momento atrás, si hay un escritor neo-testamentario que ha sido tergiversado, ese es Pablo. Ese es Pablo. Y de hecho, Pedro lo dice. Piensen ustedes, líderes religiosos, pilares. Y Pedro dice, mire, sabe que Pablo le ha sido dado un conocimiento, una inteligencia que los inductos e incontantes tuercen. Y desde el primer siglo hasta nuestros días, si hay un escritor en el Nuevo Testamento que ha sido tergiversado, ese lleva por nombre Pablo.
Veámoslo aquí, 2 Pedro 3, en el verso 15. Dice y tener entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación, como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dado a os ha escrito. Y este es un comentario que está haciendo Pedro de Pablo. Y dice aquí, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas, entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los inductos e incontantes tuercen, como también las otras escrituras para su propia perdición. Así es que desde el primer siglo que venimos escuchando, como los incontantes y los no doctos han mal interpretado para su propia perdición las escrituras.
Con los años se ha llegado a la conclusión, el que no quiere obedecer, han conocido ustedes personas que no quieren obedecer? Lamentablemente todos hemos encontrado a través de nuestro caminar personas que no quieren obedecer, no es que no entiendan, no quieren obedecer y la persona que no quiere obedecer, entonces busca argumentos para no obedecer. Y como lo hace, tergiversando las escrituras para su propia perdición.
Bueno, volvamos a nuestro tema. El tema de las fiestas santas y por qué una fiesta tan importante que inaugura el mes séptimo no tiene una expresión en el Nuevo Testamento. ¿Tiene una presentación en el Nuevo Testamento? Por omisión. Por omisión es la fiesta de las pibotes.
Y lo que vengo a declarar en esta tarde es que el tema central de todo el Nuevo Testamento gira en torno al significado de esta fiesta. El tema central de todo el Nuevo Testamento gira en torno al tema de esta fiesta. Ya sea que nos aproximemos a este tema, ya sea que estemos viviendo este tema, ya sea que nos preparemos para vivir este tema. Este tema es el regreso de Jesucristo y por supuesto el reino que inaugura el Rey.
Veamos algunas escrituras que dan cuenta de lo que acabo de decir. Vamos a repasar algunas escrituras en el libro de Marcos, en el libro de Marcos, en el Evangelio de Marcos, el más breve de los evangelios, en el capítulo 1, en el verso 14, Jesús hace una declaración. Él comienza su ministerio haciendo la siguiente declaración. Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el Evangelio del reino de Dios. La buena noticia respecto del Evangelio, respecto del reino de Dios, diciendo que el tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado a repentíos y creed en el Evangelio.
Jesús vino a predicarnos acerca del Evangelio del reino de Dios. Cumplimiento de los tiempos en relación al reino. El acercamiento del reino, de cómo debemos prepararnos para ese reino. Y también nos vino a decir, nos vino a estimular, podríamos pensar, a arrengarnos, a exhortarnos para que creamos en las buenas noticias del reino de Dios. Cuál más y cual menos todos los hombres que fueron inspirados por Dios para escribir el Nuevo Testamento dejaron plasmados detalles menos este tema central del Nuevo Testamento. El retorno del nuestro Señor Jesucristo y la inauguración de Su Reino.
Todos se aplicaron en escribir y dar detalles respecto del futuro reino de Dios y de cómo debemos prepararnos para Él. Sin excepción. En Mateo 4, verso 7, otra escritura, Mateo 4, verso 17. Dice aquí, desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado. Este es un tema que se desarrolla a través de todo el Nuevo Testamento. Ahora bien, todos, cual más o cual menos, nos dijeron o nos escribieron bajo inspiración de Dios que a la espera del cumplimiento de todas las cosas, ¿qué es lo que debemos hacer?
¿Qué es lo que debemos hacer a la espera de la manifestación de todas las cosas? En segunda de Pedro, en segunda de Pedro, Pedro, por inspiración, lo escribe. Dice aquí, amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas, despierto, con exhortación, vuestro limpio entendimiento. Dice aquí, versos 2, para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas y del mandamiento del Señor y Salvador, dado por vuestros apóstoles. Sabiendo primero esto que en los posteros días vendrán burladores andando según sus propias concupiscencias, y diciendo dónde está la promesa de su advenimiento, aquí la palabra que se traduce como advenimiento es parucía.
Entonces dice aquí, ¿dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. ¿De qué estaba hablando Pedro aquí? Diciendo aquí, versiculantes, para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas y del mandamiento del Señor y Salvador. ¿De qué estaba hablando aquí? Del tema central, del nuevo testamento, el retorno de nuestro Señor Jesucristo y del reino. Y haciendo mención que en los posteros días, por supuesto, o sea, no por supuesto, en los posteros días vendrían personas que no creerían en eso, definitivamente.
Dos mil años de historia desde que Jesucristo vino a la Tierra y en esos dos mil años, las personas que han creído en este Evangelio han dicho que Jesucristo retorna. Y entonces, las personas dicen, mire, ¿sabe que venimos dos mil años escuchando esto? ¿Qué certeza tenemos respecto a que esto va a ocurrir?
¿Cuántas personas no le han dicho a usted en su cara, esto es una locura? Esto no es así, no puede ser así. El ser humano va a encontrar la fórmula para encontrarle solución a todos los problemas. Bueno, ¿qué dice Pedro? Estos ignoran voluntariamente que en el tiempo antiguo fueron hechos por la Palabra de Dios los Cielos y también la tierra que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua, hablando, por supuesto, de aquí del diluvio, y como Dios corrigió a esa humanidad que se había pervertido y empezó de nuevo una segunda era, por decirlo así, humana sobre la tierra, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua, pero los cielos y la tierra que existen ahora están reservados por la misma Palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.
Más o amados, no ignoréis esto que para con el Señor un día es como mil años y mil años como un día, lo que nosotros hemos mencionado, Dios no vive sujeto al tiempo, los seres humanos vivimos sujetos al tiempo, nosotros somos los que envejecemos, pero Dios no envejece, Él es espiritual.
Y dice el verso 9, el Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pedro el Apóstol reiterando el tema central de todo el Nuevo Testamento. ¿Qué hacer a la espera del advenimiento de nuestro Señor Jesucristo? Aquí en Mateo 3, vamos a dejar un dedo en Pedro, en Mateo 3, vamos a ver la prédica de Juan el Bautista. ¿Y qué decía Juan el Bautista? ¿Acaso no hablaba de arrepentimiento también? ¿A la espera del advenimiento de nuestro Señor Jesucristo?
Mateo 3, verso 1, en aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea y diciendo arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado. Juan el Bautista, Pedro, habían pasado cuantos años entre una prédica y otra y ambos estaban apuntando a lo mismo.
Ambos estaban diciendo, mirá, ¿sabe qué? El reino de los cielos viene. ¿Qué hacemos en ese tiempo de espera antes del advenimiento de Jesucristo y de la instauración de su reino? ¿Qué hacemos? Nos tenemos que arrepentir. Ahora, arrepentimiento no es sólo sentirse mal por haber quebrantado la santa justicia perfecta a la ley de Dios. Arrepentimiento es algo más profundo, no es solamente sentirse mal, sentirse mal forma parte del arrepentimiento, pero no lo es todo.
Arrepentirse es no querer quebrantar la ley de Dios nunca más. Y esto no es sólo conceptual, sino como todas las indicaciones bíblicas es también práctica. Es también práctica. ¿Cómo se manifiesta el arrepentimiento? Es sólo que yo me siento mal por lo que he hecho, no. El arrepentimiento da fruto. Da fruto, lo que Juan Herbotista decía, hacer frutos dignos de arrepentimiento. El arrepentimiento se manifiesta. No es solamente un concepto, no es solamente algo que yo entiendo, sino es algo que yo hago. Es algo que yo hago.
Yo estoy arrepentido de haber transgredido la Santa Justa y Perfecta ley de Dios. Bueno, y mi arrepentimiento es transgrediendo la ley de Dios. No, no, no es así. El arrepentimiento debe dar frutos. Y Segunda de Pedro enfatiza en esto. Segunda de Pedro 3, verso 11.
¿Cómo podemos leer del versículo 10, que fue el versículo que dejamos ahí en Standby?
Dice, pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas, puesto que todas estas cosas han de ser desechas. ¿Cómo no debéis vosotros andar en Santa y piadosa manera de vivir? ¿No? Frutos del arrepentimiento.
Tener una vida piadosa y una vida santa, la santidad de la vida, de tener una vida que ha sido apartada para un uso especial. Todos los que estamos aquí, ya sea que estemos bautizados, ya sea que no estemos bautizados, que estamos preparándonos para ese momento, debemos entender esto. Tener una vida santa, ¿qué es una vida santa? Apartada para un uso especial. Vamos a reinar con Cristo, vamos a gobernar el mundo, eso dicen las escrituras, pero nuestra vida tiene que ser coherente a ese respecto. Vamos a enseñar a otros. ¿Han pensado eso? Vamos a enseñar a otros cómo hacerlo con su carnalidad. ¿Cómo se vence la carnalidad? Bueno, y si uno se va a poner como ejemplo, ¿qué es lo que hay que hacer? ¿Acaso no ser un ejemplo? Y por eso aquí Pablo dice, puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¿cómo no debéis vosotros andar en santa y peadosa manera de vivir?
Dice aquí, verso 12, esperando y apresurandoos para la avenida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos y los elementos siendo quemados se fundirán, pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia, por lo cual, o amados, estando en espera de estas cosas, procurar con diligencia ser hallados por él, sin manchas e irreprensibles en paz. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo vencer la naturaleza humana carnal que todos llevamos dentro? ¿Cómo hacerlo para vencer? Bueno, la clave para vencer está en el arrepentimiento y en el bautismo, para recibir la ayuda que necesitamos para poder vencer y tenemos que dar frutos también a la espera de todas estas cosas que ciertamente ocurrirán, debemos apresurar el paso, como dice aquí Pedro, esperando y apresurando a vos.
Esto no es algo que uno pueda dejar como se dice en piloto automático. ¿Verdad? Lo vamos a hacer de a poquito, sin apuro, mire que hay tiempo. ¿Y quién dijo que había tiempo? ¿Acaso la Escritura no dice que dice aquí... No, lo voy a encontrar. Que las cosas van a ser desechas de un momento a otro. Debemos hacer lo posible y hasta lo imposible para ser hallados por Dios, dice aquí, sin mancha, sin reproche y en paz. ¿Cómo se logra esto?
Como dije hace un momento, a través del arrepentimiento. Cada vez que tomamos pascua, por ejemplo, nos acercamos a Dios arrepentidos. Hoy tomaremos la segunda pascua. Y el pensamiento que debe envolver nuestras mentes es el arrepentimiento. A través del arrepentimiento podemos avanzar y ser perfeccionados. La Escritura enfatiza en este aspecto del reino de Dios. Debemos avanzar a la espera de estas cosas a través del arrepentimiento, sabiendo que los tiempos se nos han acercado. Definitivamente nuestros tiempos han dado un vuelco hacia la maldad. Y definitivamente uno siente, a través de las noticias que uno escucha a diario, cómo este mundo se ha malignizado. Y no podemos no pensar lo que decía Pablo, y Pablo lo decía de sus días.
En Romanos, en Romanos 13, en Romanos 13, por inspiración, Pablo escribe esta escritura que yo creo que ha seguido a los cristianos a través de toda la historia. Pablo escribe en un concepto que se llama siempre presente. Y entonces lo que escribió Pablo hace casi dos mil años está presente cuando Pablo lo escribió, pero también es presente para nosotros. Dice aquí, Romanos 13, verso 11. Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño, porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Dice aquí, la noche está avanzada y se acerca el día. Desechemos pues las obras de las tinieblas y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente, no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y las hibias, no en contiendas y envidias, sino vestidos del Señor Jesucristo y no proveáis para los deseos de la carne.
La noche está avanzada. Nuestros tiempos hermanos han cambiado. Definitivamente podríamos decir con mucho mayor énfasis en las últimas décadas. En todos los aspectos, todo mundo ha cambiado. Esta semana, como ciudadanos chilenos, vivimos una noticia que yo pienso que a nadie ha dejado bien. Una noticia que ocurrió en una zona austral de nuestro país, en Coyayque, un hombre que golpeó al amor de su vida y que en un momento de ira no solo le fracturó el cráneo, sino que le sacó los globos oculares. Sinceramente es una noticia que uno lo deja mal. Y para sorpresa mía, y eso es lo impactante de lo que les voy a leer, para sorpresa mía, lo que pensé que era una noticia única y que jamás había ocurrido en el pasado hace un año y medio atrás, en una ciudad aún más austral de nuestro país, en Punta Arenas, otra dama vivió lo mismo.
Aquí en el Diario del Mercurio, en la revista del sábado, en la página 10, dice Carola Barría, saber que a otra mujer le sacaron los ojos fue revivir mi propio dolor, septiembre del año 2014. Esta no son noticias comunes, no son noticias comunes. Dan cuenta de algo que está acontecendo en el mundo, que no es normal. En segunda de Timoteo 3, Pablo, por inspiración, escribió que vendrían tiempos peligrosos. En los tiempos finales de la Era del Hombre, antes del retorno de nuestro Señor Jesucristo, vendrían tiempos peligrosos.
Segunda de Timoteo 3, verso 1, dice aquí, también debe saber esto, Pablo, hablándole de a Timoteo en los postreros días vendrán tiempos peligrosos, porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos sin afecto natural. Ya lo habíamos hablado en el pasado, cuando había hombres que mataban a sus hijos, ahora hay hombres que mutilan a sus esposas. ¿Cómo va a ser normal eso?
¿Cómo vamos a decir, mire, no es que mire, siempre ha habido este tipo de mutilaciones? No, no es así. Estas son excepciones. El hombre ha ido cambiando en este sentido. Los límites, ¿hasta dónde puede dañar? Los tiempos se nos han acercado. Y si uno no puede reconocer esos tiempos, bueno, tal vez, tal vez nos ocurra lo mismo que le ocurrió a los fariseos. ¿Se acuerdan cuando los fariseos estaban pidiendole a Jesucristo una señal? ¿Se acuerdan lo que Jesucristo les dijo? Aquí en Mateo 16, el verso 2, Jesucristo les respondió a los fariseos cuando le pidieron una señal del cielo y Jesús había hecho un milagro gigantesco.
Había producido los panes y los peces y había alimentado a 5.000 personas. Ah, pero los fariseos estaban pidiendo una señal del cielo. Y Jesús les dijo, cuando anochece, decís buen tiempo, porque el cielo tiene arreboles y por la mañana, hoy habrá tempestad, porque tiene arreboles el cielo nublado. Hipócritas que sabéis distinguir el aspecto del cielo más las señales de los tiempos, no podéis. Los fariseos se habían envanecido en sus conocimientos y en su forma de vida y no lograban reconocer las señales de los tiempos. Los tiempos se nos han acercado. Uno no puede negar eso. Uno no sabe, sí, cuánto tiempo queda. Estamos totalmente de acuerdo.
No sabemos cuánto tiempo queda, pero definitivamente nuestro mundo se ha malignizado. En nuestro país, por ejemplo, prácticamente no hay institución que no esté corrompida. No hay institución que no esté corrompida. Fútbol, iglesia, ejército, política. Prácticamente todos los días aparecen noticias de corrupción. En Brasil, lo mismo. En Argentina, lo mismo. En Perú, lo mismo.
En Bolivia, lo mismo. ¿Cómo va a ser normal eso? Corrupción en todas las esferas gubernamentales, en todas las instancias. Los tiempos se nos han acercado. ¿Qué vamos a hacer frente a estos tiempos que se nos han acercado? El tema central. ¿Qué hacer a la espera de estas cosas? En Marcos 13, en el verso 18, dice Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno. Debemos orar constantemente. Constantemente. Dice más hay de las que estén en cintas y de las que críen en aquellos días.
Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno, porque aquellos días serán de tribulación, cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó hasta este tiempo. Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvo, más por causa de los escogidos que Él escogió acortó aquellos días.
Entonces, si alguno os digere, mirad, aquí está el Cristo, mirad, allí está, no le creáis, porque se levantarán falsos críptos y falsos profetas, y harán señales y prodigios para engañar si fuese posible a uno de los escogidos. Más vosotros, mirad, os lo he dicho antes.
Aquí, Jesucristo hablando de sus discípulos, que debían estar constantemente orando y constantemente mirando lo que acontece en el mundo. Las señales de los cielos. Marcos 13.33 dice, mirad, velad y orada.
El tema central de todo el Nuevo Testamento gira en torno a este tema.
Ya sea anunciándonos lo que será el reino, ya sea diciéndonos lo que tenemos que hacer a la esperada de la llegada de este reino.
Más también la Escritura enfatiza, que así como tenemos que estar mirando lo que acontece en el mundo, lo que le acontece a los otros. Es muy interesante lo que menciona aquí Lucas 21, que uno no debe perder la perspectiva, la perspectiva de lo que le ocurre a uno.
Lucas 21.33, lo que hablaba Don Omar hace un momento atrás. Vivimos en una sociedad que corre, que avanza, vertiginosa, en donde uno está siempre cansado. ¿Y qué pasa con nosotros, con nuestro espíritu?
Lucas 21.33, Jesucristo enfatizando aquí, el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Jesucristo dijo que esto iba a acontecer. ¿Lo creamos o no lo creamos? Esto va a acontecer.
Y dice, verso 34, mirad también por vosotros mismos, esto de mantener los ojos, así como uno mantiene los ojos observando lo que le ocurre a este mundo, que se degrada todos los días, que se inmoraliza todos los días. Bueno, ¿qué dice Lucas? Miren, vean por ustedes mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez, los excesos y de los afanes de esta vida.
Y venga de repente sobre vosotros. ¿Se fijan que aquí Lucas usa la expresión sobre vosotros? ¿A quiénes les estaba hablando Jesucristo? Jesucristo les estaba hablando a sus discípulos.
Si uno se descuida eventualmente, le puede ocurrir lo que le va a ocurrir al mundo.
El tiempo va a venir como un lazo y uno va a estar atrapado allí. Por eso, aparte de observar lo que ocurre en el mundo, debemos estar constantemente mirando que es lo que ocurre conmigo.
No vaya a hacer cosa que por estar tan ocupado con mis cosas, venga de repente ese día y nos encuentre desprevenidos.
El tema central de todo el Nuevo Testamento es la venida de nuestro Señor Jesucristo y con su venida, el inaugura, el reino.
El tema central de todo el Nuevo Testamento es eso. Impregna todo el Nuevo Testamento. Y eso que hoy día no mencionamos a Apocalipsis, que allí se menciona en detalle cómo van a ser los tiempos finales. No hablamos de Juan, que también habla de este tema.
El tema central que impregna todo el Nuevo Testamento, el retorno de nuestro Señor Jesucristo. Y entonces cuando uno se pregunta, ¿la fiesta de las trompetas? ¿Qué significa? Si no, el retorno de nuestro Señor Jesucristo, que se señala al son de las trompetas, que al son de las trompetas regresa Él y los muertos en Cristo resucitan y luego son transformados los que hayan quedado vivos guardando esta fe. Así es que cuando uno piensa en la fiesta de las trompetas, que no tiene una representación en el Nuevo Testamento, uno dice, no, Señor, tiene representación porque la fiesta de las trompetas impregna todo el Nuevo Testamento, dándole sentido al tema central de todo el Nuevo Testamento.
Buenas tardes a todos.